31 March 2014

Buscando trabajo

Category: Swinger

Mis carreras comenzaron desde el viernes, yendo de acá para allá y de allá para aquí con el propósito de cumplir todas las tareas pendientes y no faltar al evento…  Y es que claro… no era cualquier evento… No era cualquier evento porque por primera vez me encontraba en la encrucijada de no saber cómo diablos me visto. 

 ¡Qué contradictorio!  Una fiesta swinger donde no es importante el cómo te vistes… sino el cómo te desvistes….
Y no era cualquier evento porque deseaba encontrarme con alguien en particular… De modo que mi mente saboreaba las imágenes de una en una, como si fuese el pronóstico de lo que querré que suceda a la noche, pero ¡mierda!, cuando buscaba algún traje de “ejecutiva” los ojos se perdían en mi closeth  tragalotodo, sin que pueda solucionar el temita del traje. Para colmo de mi autoestima, el probarme esas ropitas guardadas y olvidadas por siglos, me hizo reconsiderar la decisión de mantener aquellas fotos que lucen a una Sarita sexy en la página swinger donde estoy registrada como  Single woman, pues las caderas de la flamante  Single woman  se han ensanchado y algunos cierres no cerraron…. Buuuuuuu….

Un traje de ejecutiva…  para alguien que de “ejecutiva” no tiene un pelo…   Entonces rememoré algunos escenarios cuando, con las carpetas de mi Hoja de Vida bajo el brazo, buscaba trabajo por todo Quito ¡hasta de Secretaria! Y obviamente no tuve suerte…  Si, admito que mi currículum vitae apenas serviría para hacer cuadraditos de papel para los apuntes rápidos de los oficinistas, pues no solo que los currículum vitae de los muchísimos que estaban delante y de los otros muchísimos que me seguían en la línea eran mucho más competentes, sino también que quizás haya hecho algo mal… como por ejemplo llevar mi primer auto a una entrevista de trabajo…
Asomé con el primer auto que me compré: un Lada deschartalado de color plomo que parecía ratón, tenía unos raspones muy poco lujosos pero que me ayudaban a divisarlo aún con bastante distancia, tenía rota alguna cuestión del escape por lo que cada acelerada me atraía las miradas de la gente… y no porque yo fuera bella, sino porque seguramente me querían matar por el escándalo que metía cada vez que apretaba el  chuzo  a fondo.  Y así, muy orgullosota de mi primera adquisición importante en la vida, fui a solicitar un trabajo para Courier en una empresa y efectivamente cuando me preguntaron en qué haría las entregas yo les mostré mi carro y como es lógico me respondieron el “Ni sueñes que vas a trabajar aquí” con el típico: “Ehhh… déjenos su carpeta, nosotros le llamaremos”
Hice algo mal… pues si, claro que hice algo mal… en este caso llevar mi auto a un nivel que de ejecutivo ¡ni las latas!

De modo que intenté otro trabajo, era para secretaria de una consultora y aunque me salvó el hecho de que no fui en auto no me salvó la vestimenta…  Pues, por el consejo de mi hermana glamorosa, llegué a la entrevista muy bien vestida con un traje de 2 piezas: chaqueta y falda corta.  Muy peinadita y hasta maquillada.  Unos taconcitos modestos pero elegantes.  Entré a la oficina de un jefe muy apuesto, quien al mirarme delató su sorpresa quedándose al teléfono sin habla por varios segundos.  Luego de reaccionar me regaló una hermosa sonrisa, le puse en el escritorio mi currículum vitae y me pidió que me siente.  Creo que me observaba alguna luz que se reflejaba en sus pupilas.  Se acomodó sesgadamente en su sillón de cuero marrón y sin dejar de sonreírme me dijo:
-          Eres una mujer muy hermosa y yo me acabo de casar el domingo.
En mis adentros pensaba…   ¿Y qué diablos tiene que ver conmigo el que se haya casado un domingo?  Pero permanecí callada mientras escuchaba a quien pretendía yo que me empleara.  Continuó diciéndome:
-          Por lo tanto, mejor llévate tu Hoja de Vida, ni siquiera me dejes saber tu nombre, porque tienes todo lo que necesito para caer en tentación…  Y como me conozco sé que el matrimonio no me durará mucho si trabajaras conmigo.

Su confesión honraba mi vanidad femenina, lo admiré por su noble intención de aguantar su matrimonio, bajé la mirada y le dije:
-          Mucha suerte con su nueva vida, Señor.

Tomé mi currículum vitae y salí algo confundida y con las mejillas coloradas, no sabía si sentirme halagada o la No rubia pero si morena tonta del día, en cualquier caso, otra vez no tuve suerte.  ¡Caray!  Primero el auto viejo y luego mi vestimenta…
Y así una serie de eventualidades en las que intentaba ganarme la vida honradamente, sin contar que no todos pensaban lo mismo acerca de la honradez… así vendí algunos productos que jamás pude cobrar, generándome una inseguridad malsana que se sistematizó en mí convenciéndome de que soy la peor vendedora del mundo.
Como el Internet ofrece un millón de posibilidades para hacerse millonario, por otra ocasión caí en un anuncio particular que solicitaba una asistente de gerencia con derecho a todo…  Ustedes saben… ¡Con derecho a TODO!  No pues, ahí comprendí que tenía que llamarme  Sara  y monté un currículum vitae que me hubiese costado la cárcel por la serie de datos falsos que le puse.  En vista de que se trataba de un sueldo básico multiplicado por 6 y de que encontrar un trabajo por algo más que el aquel entonces salario de $150, no dudé en arriesgarme y fui a encontrarme con el sujeto en cuestión.
El hombre no estaba mal, pero se cargaba una cara de desgraciado que parecía no poder más con ella, me presenté, conversamos, me explicó sobre todas las funciones que me competían e incluso las de tener sexo con él, insistiéndome que eso era parte de las labores de oficina.   Finalmente le dije que si, que aceptaba el trabajo, que estaba de acuerdo con todo, pero que debía pagarme por adelantado.   El señor me frunció la nariz y me llamó  Pretenciosa.  Así que la pretenciosa de Sarita se guardó su currículum vitae en la cartera, dio media vuelta y salió, dejando al “Jefe arrecho” a solas con su aroma de flores para que se masturbara sin necesidad de pagar por ello.

Ahora que lo pienso, debería darme vergüenza… ¿Cuánta sería mi necesidad que no lo pensé dos veces?  Total… mi trasero no tenía color plomo ratón ni lujosos roces, lo que si, hubiera continuado molestando a la humanidad con mis gritos de placer cuando me apretaran el chuzo a fondo…   Pero, nada que me diera vergüenza, como nada que se me daba un trabajo…
Y ahora tengo una fiesta swinger temática a la que debo ir como una eficiente secretaria o como una gerente ejecutiva, ni una ni otra, he aquí mi notoria falta de experiencia en el campo laboral… ¡No sé ni cómo vestirme!
Así que continúo sacando ropa del armario para ver cómo me visto, al menos esta vez no llegaría con un auto viejo, no se trataba de una entrevista de trabajo y el sexo estará a merced sin jefes ni dinero de por medio… bueno aunque solo me costara la entrada todo iba a ser diferente… Pero ¿Qué me pongooooooooo?
Entonces, en lo que removía las cosas del closet, me cayó sobre la cabeza una pequeña maletita de mano, me sobé para aliviar el dolor y luego de la respectiva exclamación… Ayayay maletita puta, vino a mi memoria esa tarde cuando la usé por última vez…

Ohhh…. Cada vez que me acuerdo me mato de risa… matarse es poco… Me desarmo de risa…  Desarmarse es poco…  ME CAGO DE RISAAAA…….
Era un sábado de carnaval hace algunos años, una amiguita de antaño igualmente desempleada como yo, llegó a visitarme pero con una extraña novedad…
Había averiguado de un trabajo en un club, se supone que era para servir los tragos y atender los clientes, aunque estábamos muy creciditas no caímos en cuenta de lo que realmente se trataba.  Así que, como nos habían indicado empacamos en la maletita un par de vestidos y tacones altos, nos lo pidieron hasta que nos entreguen el uniforme…
Las dos mujeres treinta-añeras que éramos, llegamos a la Av. Colón justo a la dirección que nos habían remitido, como vimos que estábamos adelantadas a la hora pactada no nos sorprendió que el negocio aún esté cerrado, más bien compramos helados y nos sentamos en la gradita de la entrada a esperar mientras nos los chupábamos.

Sin embargo, empecé a notar algo raro, observaba los autos ir y venir y a los pasajeros mirarnos de una formita burlesca, pensé que era porque mi amiga y yo jugábamos a quién lo chupa más rico y nos ensañamos con la curiosidad de los mirones haciéndolo cada vez más demostrativamente.
Pronto llegó una mujer mayor, quien sin mirarnos solo abrió las treinta mil puertas y nos pidió que entremos.   Mi pobre amiga casi muere de espanto, pues pudorosa como es ella, casi sale corriendo al ver un cartel grandísimo que decía CLUB NOCTURNO XXX…
-          Larguémonos de aquí Sara, ¡esto es un prostíbulo!
La verdad… en vez de asustarme, me emocioné… ¡Nunca había estado en un prostíbulo!  Y esa era una gran oportunidad para vivir una experiencia diferente, así que la tranquilicé y le dije que ya que estábamos allí podíamos terminar la noche a ver qué pasa…  A lo mejor el negocio más antiguo del mundo nos podría sacar de la joda económica que estábamos atravesando.

Sin estar muy conforme mi amiga accedió y fuimos tras de la mujer a hacer un tour rápido del lugar para saber donde están las habitaciones y los baños.  Nos cambiamos de ropa y como resultaba que nuestros atuendos estaban más decentes de lo que debían, la señora nos prestó unos vestidos, nos maquillamos y verdaderamente estaba por cumplir una de mis fantasías:  Ser puta de cabaret.
-          Sara vamos, déjate de cosas y vámonos de una vez… esto me huele mal..   – Me sugirió mi amiga.
-          Ayyyy…. ¡Amiga! ¿Cuándo aprendes a relajarte un poco? Ya estamos aquí, solo sonríe, sé coqueta y si hay que subir a los cuartos subimos y bajaremos con los hombres más felices del mundo…  Pero si tanto insistes cámbiate de ropa y espérame en la tienda de los helados que yo de aquí no me muevo hasta entender lo que se siente ser una puta de cabaret.
-          No tienes remedio Sara…  Me quedo contigo.  – Me contestó

Al rato la señora nos dijo:   Alístense chicas que les viene clientes….
¡Ay!  Mi corazón empezó a latir de ansiedad, de repente deseé haberle hecho caso a mi amiga e irnos de allí, pero no hubo tiempo de nada…
Entraron 10 hombres enchaquetados y a lo lejos observé que a la señora se le bajó la sonrisa al piso cuando se quitaron las chaquetas y sus uniformes mostraron su autoridad legal… ¡Eran policías y de no sé qué de la salud!.
Quise saber lo que ocurría y me acerqué a las visitas, intenté hablar con uno de ellos pero era justamente el más bravo de la manada y ni siquiera me regresó a mirar…

Mi primera conclusión en calidad de puta de cabaret:  Las putas de cabaret no merecen atención de imbéciles sabuesos como esos.
Otro se dirigió a mi amiga y no sé qué estaban conversando, pero yo me dediqué a seguir a las autoridades para saber qué pasa…  Subieron al segundo piso, rebuscaron por las habitaciones, miraron los baños, hicieron algunos apuntes y bajaron de nuevo al mostrador diciendo:
Este local está clausurado.

La señora negociaba su situación y yo pregunté Por qué.  Efectivamente los imbéciles sabuesos ni siquiera me regresaron a mirar, pero el más bravo de la manada me preguntó toscamente:
-          ¿Y tú trabajas aquí?
Le busqué los ojos para mirarle y tuve ganas de bofetearle, no porque creyera que trabajaba allí o porque estaba clausurando el local, sino por lo burdo, grosero, estúpido y machista que se le notaba hasta cuando respiraba.  Y le contesté:
-          Si, yo trabajo aquí, de hecho es mi primer día y tú me lo estás arruinando.

El hombre abrió los ojos de asombro, quizás porque le traté de “tú” o porque no esperaba mi respuesta y peor el tono que usé para contestarle.   Decidió ignorarme y continuó llenando esos formularios de clausura de locales, mientras otro hombre, algo más amable que los demás me jaló del brazo suavemente para apartarme del grupo de los machísimos imbéciles sabuesos y me explicó amablemente lo que sucedía.
-          ¿Cómo va a ser posible que ustedes, bellas damas, trabajen en un sitio tan inhóspito, sucio y desatendido?
-          ¿Es un sitio sucio?  – Le pregunté proponiéndome a dar pelea si con “sucio” quería decir que el sexo y las putas son sucias…. ¿Son? ¡No! ¡SOMOS!  Ya me sentía parte del gremio.  Pero me lo aclaró
-          ¿Que no ve señorita?  El baño tiene solo una llave… ¿O le gustaría asearse en agua fría? ¿No cayó en cuenta de que solo había UNA toalla y que con esa se secarían los genitales todos los clientes, como secarse las manos?
-          Oh   -  Exclamé y el hombre continuó
-          ¿Qué no ha visto que las camas no son camas, son solo colchón al piso con sábanas viejas y quizás hasta sucias?
-          Y yo que pensé que podían ser románticos somier.

Escuchaba al señor decirme todas estas cosas, mientras por sobre su hombro, veía a mi amiga que me hacía caras y gestos disimulados para que nos vayamos ya, tal vez la conversación con el hombre que estaba con ella no le estaba resultando muy agradable.  Pero ignorándola seguí conversando con el caballero.
Mientras duraba el proceso de sanción y cierre del local, nos entretuvimos con unos cuadros abstractos que de fondo tienen una figura y entre las visualizaciones que hacíamos nos reíamos de cuando en vez imaginando desde elefantes hasta flores.
Cuando al fin terminaron con el protocolo, el más bravo de los imbéciles sabuesos le ordenó a mi amiga:

-          Muéstrame tu carnet profiláctico

Mi pobre amiga puso una cara de terror que para qué les cuento…

-          Carnet ¿profi… QUÈ?  – Preguntó mi amiga

El caballero que se rió conmigo todo el rato, le hizo señales con las manos al que requería el carnet profiláctico, diciéndole:

-          Déjalas…

Como si la autoridad de todos ellos fuera el caballero que se rió conmigo, el imbécil sabueso se dio vuelta y obedeció.
Mi segunda conclusión en calidad de puta de cabaret fue:  si quiero ser puta tengo que sacar un carnet profiláctico.
Me despedí gentilmente de aquel amable señor y de la señora que pretendió darnos trabajos sensuales y salí tras de mi amiga, quien sin regresar a ver por no convertirse en sal, dejó atrás a Sodoma y Gomorra rezando porque pase cualquier bus que nos aleje de las autoridades policiales.
Y como ella si cree en Dios, le fue enviado un bus repleto de gente, al cual subimos empujando a todo el mundo hasta conseguir un huequito por allí donde nos arrinconamos a mirarnos las caras.   Yo, estaba tranquila de todos modos pero ella aún no recuperaba los colores del rostro y se inició en una risa nerviosa que me contagió y no paramos de reírnos todo el viaje.
Sin que nos importe que la gente nos escuchara no podíamos más de tanto chiste, recordando las burradas que acabábamos de hacer desde que llegamos….
¡Bruta! ¿Cómo me traes a trabajar en un cabaret? – Jajajajajjajajajajajajj

Las putas más puntuales de Quito esperando que abran el local sentaditas en la entrada – Jjajajajjajjaja  – Por eso nos veía la gente – Jajajajjajajajaj
Y practicando el sexo oral con los helados -  Jajajajajjjajajajajjaj
Tu carnet profiQué…  Jajajjajaja
Te hubieras visto la cara de susto -  Jajajjaajjajajajjaja
Y vos te hubieras visto la cara de puta -  jajjjjajjaajaj
Hubiéramos parado en la cárcel por no tener el tal carnetcito profiQué….  -  Jajjajajajajajjaj   -   Ahí hubiera tocado llamar a alguien a decir:  “Me detuvieron por puta, venme a sacar por favor”  – ajajjajajjjajajaj
Te hubieran dicho… bueno, te saco pero si te dejas meter -  Jajjajajajaj
Si no venían a sacarnos tocaba pagar en especie la fianza…. jajajajjajajajajajajajajjaj

Y por cierto… si era un cabaret, aparte de nosotros ¿Dónde estaban las otras putas?  -  Quizás estaban encerradas por no tener carnet profiláctico…  – Jajajjajjajajajjajajjaa
Como 2 locas cabras, volvimos a casa, fiamos un ron y tabacos en la tienda y seguimos matándonos de la risa hasta quedarnos dormidas arrulladas con música de youtube.
Recuerdos locos…  ¡Chuta! ¡Qué manía de salirme del tema!  Estaba mirando qué me pongo para la fiesta swinger de hoy noche y me he sentado a matarme de risa de nuevo, abrazada de la maleta…

Encuentro un pantalón negro, una blusita de seda blanca, una corbata que un amigo se olvidó alguna vez en casa y ya estuvo; me recogí el cabello, me ricé las pestañas, me pinté los labios y pretendí salir.  Me compliqué tanto pensando cómo vestirme que agoté mi dosis de vanidad en ello y no me quedó para esmerarme con el maquillaje o el peinado y se me fueron los ánimos…
No, no saldré esta noche…  Sé que estarás tú pero prefiero cerrar los ojos y fantasear con mi propio trasero ya que por lo pronto no hay más traseros que me interesen…  El estado swinger es fabuloso para hacer amigos y divertirse en función de la sensualidad, pero hoy no me provoca ese tipo de diversión y mucho menos si Tú, estando allí, no me tocarás…

 
La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Hoy26
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Friday, 24 May 2019