18 October 2017

Hola España

Category: Solo Qka

Mi hijo y yo salimos del Ecuador el 28 de Septiembre del 2017 en busca de una tierra más amable, recuerdo con dolor aquella madrugada, mi madre se quedó con el corazón destruido; sus lágrimas, su carita morena y sus preciosas canas marcaron las imágenes más tristes, como tatuajes permanentes que se dibujaron en mi alma, como la cosa que jamás quisiera vivir con mi hijo.

Las despedidas son desgarradoras, por no pasar por la experiencia de las despedidas nunca hubiera dicho “Adiós”, pero tuve que hacerlo, porque era el más duro paso que tendría que dar para comenzar este proyecto.

 

¡Cuánto me hubiera gustado ahorrarme las despedidas! Pero era inevitable, lo único que queda es hacer que las despedidas valgan la pena.

 

Allá en el aeropuerto, mi hermanita Montse, que para colmo de sus amarguras tuvo que sumar la de vernos partir sin saber si nos volveremos a ver, con tristeza, ansiedad, preocupación, su carita, cual copia de la de mi madre, se quedó con las mejillas bañadas en dolor.

 

Al padre de mi hijo se le vaciaron las manos para verlo volar, el último abrazo le exprimió lo poco que le quedaba de fortaleza, ya no tendrá más fines de semana con su bebé, cuando lo vuelva a ver,  Kenzo tendrá la talla de un hombre.

 

Y yo, daba paso tras paso, con la fe de que Dios me ponga el puente para no caer al abismo, como Harrison Ford en alguna aventura de Indiana Jones; con nudos en la garganta, que anudé lo que más pude para que mi hijo no se sintiera inseguro por esta decisión.

 

Luego de largas horas de avión, cuando mi hijo adolescente se durmió, pude desahogarme de cada despedida, temblando de dolor y pánico.  Despedirme de mi padre casi me mata, como salí a la madrugada lo tuve que despertar, me miré en sus ojos tan amados, conteniendo el llanto, sobreponiéndome con todas mis fuerzas para no preocuparlo, asegurándole que todo saldrá muy bien y rogándole a Dios porque no sea la última vez que bese a mi Padre, que le de vida suficiente para estar juntos allá, en su tierra querida, España, que pronto sería mía también.

 

Despedirme de mis hermanos, a quienes no les pude ocultar mi nerviosismo, fue de cualquier forma, la garantía de que por ellos pronto estaremos juntos otra vez, actualmente me hace tanto bien hablar todos los días con JR.

 

Las despedidas tienen el poder de dejar en uno cada detalle, cada gesto, cada lágrima, cada abrazo, pero todo eso, en un estado de congelación eterna que es muy difícil abrigar sin ponerse triste.  Despedirme de Marisol, mi amiga y hermana del alma, me devastó, porque tendrá que pasar mucho tiempo para poder abrazarla otra vez, nuestros cafés con tabaco, el pan de chocolate y las largas conversas han entrado en una cruel pausa con la que lucho cada día.

 

Tristeza infinita despedirme de Amadeo, mi compinche, mi gran amigo, a quien espero volverlo a ver en un par de años, que también vendrá a vivir aquí.

 

Decir “Adiós” a los amigos, muy contados pero grandes, fue aplastante...  Cuando de una sola persona brotó un caballero que me deseó la mejor de las suertes y una princesa que se abalanzó sobre mí para llorar de igual a igual… Cuando un amigo se despidió de mi ombligo y otro de mi mirada; cuando un ángel le confesaba a mi despedida que me amaba, mientras yo contenía mis palabras, para no delatar que también lo amaba, porque la despedida ya me tenía rota y no quería romperme más.

 

Nudos en la garganta, fuertemente reprimidos por mi voluntad… Dos despedidas se efectuaron en ausencia para no morir en el intento.  Nudos en la garganta de una Casa de las Sombras que encontrará consuelo en el legado.

 

La despedida de un amor, en la que no sé si dolía más la despedida o el amor, pues - jamás amar - me había dolido tanto, - jamás despedirme - me había dolido tanto, pero la despedida marcó el final de una historia de amor en la que solo escribí yo, porque él solo leía..

 

Hasta que el avión me parió en el viejo continente, volví a nacer, literalmente, porque todo lo tendría que volver  aprender… comenzando por encontrar la salida de ese bendito aeropuerto, se me olvidaron las despedidas y me dediqué a sobrevivir.

 

Y hoy es un día de esos como todos los que tiene la vida… es decir, un día normal, un día que amanece con su propio ánimo a pesar de tus ánimos, amanece radiante aunque tú no lo estuvieras, amanece abierto para gloria de cualquier incrédulo – seas o no seas ateo.  Hoy es un día en Sabadell y - para mí – la primera madrugada de reposo y tranquilidad, así que aprovecharé para contarles un poco.

 

En cuanto a la legalización de mi identidad, he encontrado un vacío en el sistema español, pues no les aparece la opción de “continuar” cuando los registros se hacen con datos del pasaporte español, no comprenden cómo es que un español con pasaporte español y viviendo en tierra española no tiene DNI.  El Consulado en Ecuador te manda con el certificado de nacimiento que se emite una vez en la vida con el propósito de obtener el DNI, y por eso, llegué tranquila a hacer los turnos necesarios para obtener el Documento Nacional de Identificación, pero me encontré con un procedimiento que parecía no tener sentido:

 

1.    Para obtener el DNI, debo estar empadronada

2.    Para estar empadronada debo tener una dirección de domicilio

3.    Para tener una dirección de domicilio debo alquilar un piso

4.    Para alquilar un piso debo tener DNI  y volvemos al literal 1.

 

Está claro que lo primero es el empadronamiento, si tienes una persona que pueda firmar el padrón el trámite es inmediato, por suerte mi madrina me presentó una amiga suya de Terrassa, quien me ayudó con la firma.  Sino, tienes que empadronarte en la dirección donde vivas, sin firma tarda 2 meses pero es viable. La amiga de mi madrina me empadronó, pero de todas maneras, a los 2 días salió el empadronamiento que hice desde la dirección donde resido.  Esperé tanto solo por mi manía de no pedir favores al menos que ya sea realmente necesario.

 

Con padrón ya pude lograr que el niño vaya a una escuela, el Ayuntamiento nos dispuso 2 públicas y una privada, en las públicas no habían espacios, de modo que le tocó ir a la privada, el colegio analizó nuestra situación para colocarme una cuota baja mientras me vaya parando, y confiando en mi palabra de que cuando ya esté estable pague las cuotas por el valor normal. 

 

Terminamos en Sabadell, pero comenzamos en Terrassa, caminamos por muchas de sus calles por aplazar el aprendizaje del transporte, aquellos trenes gigantes y la organización exacta de sus salidas y llegadas, era información que daba tumbos en mi cabeza, acostumbrada a los buses del Ecuador a los que te subes confiando en la providencia divina para no matarte.  Nos animamos a tomar el tren por primera vez cuando fuimos a conocer la habitación que alquilaría en Sabadell, pues fue el único sitio que respondió a mi búsqueda.  Que no me daban contrato ni recibos... ¡No importa! Lo que importaba era tener un lugar seguro donde vivir, aunque tenga que vencer el miedo de usar el transporte público.

 

También he logrado derribar los temores de perderme, porque ya me he perdido algunas veces, ha sucedido cuando mi teléfono se apagaba por falta de batería o a mi hijo se le cortocircuitaba su GPS interior.  Es fácil, cuando te pierdes solo te encuentras y listo :)  Además la gente es siempre amable, se aseguran que uno entienda su explicación y te la repiten si ven que es necesario.

 

 

En Terrassa también conocimos a Jorge, un dominicano muy buena gente, tiene un taller de bicicletas, vende y repara.  Lleva muchos años viviendo en España, es nuestro primer amigo.

 

Yo que creía que viviría en Terrassa fui a parar a Sabadell, que también es un pueblo muy bonito, ésto demuestra que los planes de Dios muchas veces no coinciden con los que tienes, pero lo bueno es que sus planes son mejores que los tuyos.  Y si hay algo malo es que, tu manera de hacer las cosas, se escurre entre los dedos, el plan original se desvanece por diferentes motivos y no ayuda que no estés bien informado.

 

Si vienes a España procura que haya alguien que te reciba, sino tardarás mucho más en estabilizarte, aquello de "Yo puedo solo" no va muy bien si apremia el tiempo y las reservas económicas.  Vente listo para todo: los certificados o títulos de estudio hechos en Ecuador deben venir ya homologados y reecontra sellados; tu mascota si no viaja contigo, deberás dejarla al menos hasta que le hayan sacado la muestra de sangre que analizan en laboratorios de Europa, porque tarda 2 meses; y sobretodo, desde el Ecuador puedes estudiar a distancia en una universidad española, que tardará unos 8 meses quizás y después vienes a hacer las prácticas.  Esto porque para trabajar necesitas título español hasta para tirarte un pedo en general, si optas por un pedo de algún estilo en particular también necesitarás un certificado de profesionalidad.  Pero por eso España es un país grande, con gente que hace muy bien su trabajo, de modo que si pretendes vivir en España debes estar a la altura y nada mejor que prepararte.

 

He aprendido cosas, desde el primer día que puse el pie en esta hermosa Catalunya, sin embargo y ¡Vaya la necesad mía! Siempre pienso y me ratifico en que volvería a hacerlo igual, porque es vivir al extremo, con la aventura de no saber qué depara el destino, porque - me hace sentir tan bien-  poner el pie hacia donde me impulsa el corazón… 

 

Al llegar del Ecuador estuvimos en el piso de unas colombianas, era un diminuto espacio de 40 metros cuadrados, con 3 habitaciones, cocina y sala, la sala se convertía en habitación cuando les llegaban pasajeros, y eso era casi todos los días.  Las habitaciones eran demasiado pequeñas.  La nuestra tenía una litera, un escritorio y una silla, no había armarios y el equipaje lo tuvimos que dejar en un pequeño balcón al que no podíamos acceder cuando la sala se convertía en habitación.  Incómodo por la falta de aire y el calor, y por no tener un espacio donde sentarse a comer aunque sí podíamos utilizar la cocina.  Lo más bonito de ahí fue que la buena mujer me despidió con la bendición de Dios.

 

Luego pasamos a donde Carmen, una española muy dedicada al mantenimiento de su casa, que era grande hasta 2 pisos arriba, la habitación que nos había tocado era muy cómoda, con una ventana que nos mantenía ventilados, además habían cobijas y armarios, definitivamente mucho más cómodo que el alojamiento anterior.  Pero como nuestra estadía superó la duración de su dulce personalidad, entre que hacíamos ruido en la cocina y que el niño no debía tocar unas bebidas, pues terminamos el último día con las justas; Carmen dijo que su anuncio decía que el check out era a las 10 de la mañana y, sin contemplaciones ni respeto, nos invadió en la habitación para barrer y sacar la ropa de cama.

 

Después llegué al tercer y último alojamiento que fue en un cuarto piso, en el hogar de Adam, un hombre calmado de unos preciosos ojos azules, donde nuestra estadía fue tranquila porque respetó nuestro espacio, como huéspedes disfrutamos de la privacidad y de un entorno mucho más elegante.

 

Me he cambiado de casa 4 veces en menos de un mes, pero ha valido la pena, ahora he comenzado otra forma de convivencia en Sabadell,  porque comparto piso con una pareja de novios muy agradables y relajados, tienen 33 y 35 años y se la llevan muy bien con mi hijo.  Nai es escritora.  Al menos parece que me he librado de los malos genios.

 

El piso de Adam estaba en un barrio que me llamó la atención, todo el tiempo pasaba gente, iban y venían, unos pocos en asientos con algún motor, otros con caminador, muchos con bastón, pero todos caminaban despacio como cantaría Piero: “perdonando al viento”, y la mayoría paraba en un Café Bar donde saludaban con los amigos.

 

Eran ancianos que se han visto envejecer en el barrio; y en ese preciso bar, me los imaginaba entrando con la vitalidad de su juventud a beber cervezas; ahora hombres y mujeres, de huesos obligadamente recatados, se saludaban con alegría para compartir los mismos dolores del cuerpo y las quejas de esos hijos que no los vienen a visitar.

 

Aunque la vejez tiene la característica de redimir los pecados, era inevitable saber quién era quién, había el generoso, el sosegado, el extrovertido, el serio, el deportista, el chistoso, el bohemio; a cualquier hora del día entraban y salían de ese bar, o estaban por fuera en las bancas y se saludaban de acera a acera.   Era la primera vez que me reía recordando a mis amigos, pensando… “Así será mi amigo A, así será mi amiga B, así será mi amigo Z”, hasta que a media cuadra las miradas se enfocaron en una figura de flecos ligeros, que tendría unos 65 años, venía con una sonrisa de oreja a oreja, porque todos le sonreían y le decían cosas bonitas.

-          ¡Qué guapa estás hoy! ¡Maja, eh! ¡Se nota que te sientes muy bien!

 

Ella respondía a su paso:

-          ¡Estoy de puta madre! ¡Me siento de puta madre! ¡Este es un día de puta madre! - Lo decía a gritos.

 

Los mayores se sonreían porque su amiga se sentía  de puta madre.  Ella, sobre sus tacones alegres se alejaba de sus miradas, dejando una estela de sensualidad que rejuvenecía a cada uno que la miraba, quizás, con algún recuerdo muy personal, en los que la imaginé amando a cada uno de sus amigos, y pensé:  “Así sería yo…”

 

Había llegado la noche en el barrio, el paso de la gente no había disminuido, bajé del piso de Adam para fumarme un cigarrillo, de pronto, se acercó un mayor de 75 años y ninguna pieza dental a criticar mi vicio, sin ninguna mala actitud me empezó a cantar…  “Fumando espero al hombre que yo quiero, mientras yo fumo la vida me consumo”, fue un golpe para mi corazón, una sorpresa tremenda que no pude controlar, escuchando a aquel viejo me acordé de mi abuelo que cantaba también y me puse a llorar.   El insólito cantante se llamaba Rafael, entusiasmado por haberme conmovido, no dejó de cantar.  Cantaba yo con él, la magia se hizo notar y disfruté imaginando que mi abuelo estaba allí cantanto también.

Le pregunté a Rafael de dónde es y respondiéndome cantó: "Granada, tierra soñada por mí, mi cantar se vuelve gitano cuando es para tí"

Me preguntó qué me recordaba, le respondí cantando: "Aquellos ojos verdes, serenos como un lago, en cuyas quietas aguas un día me miré, no saben la tristeza que a mi alma le dejaron, aquellos ojos verdes que nunca olvidaré"

Entramos al Café bar y nos tomamos un café, mientras entonábamos otras canciones y finalmente, después de "Muñequita linda, de cabellos de oro, de dientes de perlas, labios de rubí", nos despedimos.  Regresé con el corazón en los labios, temblando de emociones y nostalgias, y con el deseo de un largo descanso...

¡Y qué viva España! ¡Olé!

 

Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
2.png7.png7.png4.png2.png3.png
Hoy26
Ayer86
Esta semana395

Friday, 24 May 2019