11 December 2013

Amo Ecuador

Category: Mi País

Me abraza la música lastimera de mis vecinos, acá en el Inca, donde escuchan la música nacional, los pasillitos y esos otros tonos que qué también serán pero que dan ganas de llorar, como este que según la titulación de youtube dice que es ritmo Fox Incaico…  y se llama Collar de lágrimas…. “Así será mi destino, partir lleno de dolor llorando lejos de mi Patria, lejos de mi madre y de mi amor….”

Esas notas tan ecuatorianas que no oigo sino sólo cuando mis vecinos se reúnen con amigos o cuando ganó o perdió el Quito…  Les escucho al principio con las voces alegres, pero pasadas las horas creo que nunca han sufrido tanto ni por una mujer como cuando su equipo de futbol les ha conmovido con el triunfo o la derrota, pues se les oye gritar… Te amo mi Quito, mi Quito querido, qué viva mi Quito, mi Quito no se ahueva carajo….

 

Es un disco que se repite una y otra vez durante toda la noche hasta las 9 de la mañana, pasan las 12 canciones y otra vez están con el Collar de Lágrimas.   Cuando los oigo apago mi televisor, me siento en la sala y como no más es el muro el que separa mi hogar con el de ellos, me dispongo a escuchar, pensando que algún rato tengo que comprarme esos discos porque me gustan…  Sin embargo, cuando voy a pagar el teléfono convencional siempre lo olvido, pues me llama más lo que estén tocando en ese momento en aquel punto de venta de discos… así me he comprado Julio Iglesias, Umberto Tozzi, Folclor andino, la Oreja de Van Gogh o el concierto de guitarra clásica…

 

En fin… mis vecinos no saben que comparto su fiesta, ni siquiera se imaginan, pero me influyen en esas noches bohemias, me hacen reflexionar acerca del amor que siento por mi Ecuador y el ruido que meten  no me hace sentir tan sola, más ahora que mi hijo, al llegar el viernes se contenta por ir con su padre a pasar el fin de semana y me ha dejado en orfandad; como me ha dejado mi amiga, de quien he extrañado sus emoticones en estos últimos días; como tampoco sabe mi familia ni la familia de mi familia acerca de mi voluntario desamparo….

 

Tampoco lo saben mis animales, pues a ellos si les vence el sueño a estas horas… Ni lo sabe mi amigo, que ha de andar gastando sus años productivos frente a arduos trabajos de computador… ¡y no quisiera saberlo yo tampoco! Pero aquí estoy, brindando por el Quito sin ni siquiera ser fanática de algún equipo de futbol, bebiéndome café tras café, tirando letras en esta pantalla que aguanta todo lo que desahogo…  Y meciendo el corazón al ritmo de la canción que dice… “diecisiete años cruzan por su vida y está en su delirio…” acordándome inevitablemente de una bella indígena que trabajó en mi casa hace muchos años, a quien le enseñé a leer y escribir… Luzmila…. Se llamaba Luzmila y repetía sus diecisiete años en una vieja casetera, cantaba mientras se trenzaba su largo cabello negro.

 

La verdad no sé si me sentiría cómoda viviendo en otro país cuando amo tanto el mío, andando desde mi nacimiento hasta mis 40 años sobre esta superficie de tantos altibajos  que no me imagino el aburrimiento de caminar en suelos planos, si he crecido en medio de tanto campo y aire puro, inhalando el alma de mi hermano ecuatoriano, exhalando el descaro de la viveza criolla…

 

Enamorándome del mestizo, de los ojos oscuros, del apellido autóctono, de la piel que huele a tierra y a adobe, de los volcanes erectos que explotan sus pasiones en esta maravillosa tierra de Los Andes.

Noooo, no me imagino estar lejos de esta tierra mía que me vibra bajo los pies, de esas vías como si hubiesen sido construidas con el hacha del montubio al filo de las montañas del Sur…  No resistiría el calor de una estación ajena si recordara el viento frío de los páramos…  Noooo, no cambiaría un improvisado lecho de suelo cargadito de humus por un hotel internacional de 5 estrellas…  No cambiaría el ambiente ahumado de la cocina de leña de la humilde casa de una vieja vecina de Tababela…

 

Lo cierto es que no cambiaría nada, pero a mi pesar, las cosas cambian solas, como la reciente aprobación de explotar la Reserva del Yasuní para sacar petróleo, como las mejoras que el Estado hace en las vías allí donde los caminitos pintaban el paisaje de tierra ahora se ve pavimento, como muchos de los indígenas de poncho y alpargata que ya visten con jean y zapatos Nike.

 

Como cambio yo… digna mujer que se compara con el clima de Quito… donde, en un mismo día se viven las 4 estaciones.   O como cuando una noche me asalta la personalidad mística de las estrellas que brillan por falta de la luz principal o la personalidad infantil de Heidi que se tira boca arriba en mitad de las flores para jugar.

Y así me vivo en Los Guantes de Qka, mientras voy de aventura en aventura, conociéndome y desconociéndome en historias locas; así voy por los aires del Amor… advirtiéndome de los huracanes que voltean mi corazón a su voluntad, pisando fallas geológicas que no se sabe a qué hora van a temblar…

 

Y así voy… a veces en alta mar a bordo de una lanchita, que a ratos se llena de agua y me ahogaría si no asomara un Titanic y cuando el gigante se hunde una mano amiga me lanza un salvavidas…  Y al final dentro de mí se han producido cambios que al igual que a las montañas, me han erosionado las costillas; igual que al Yasuní, la explotación ha arrasado mis reservas.

 

O igual que los caminitos, mis paisajes ya se han pintado de carreteras y señalizaciones: Pare, No estacionar aquí, Contra vía, Vía peligrosa…  Encontrando a lo largo del viaje, cruces o corazones azules que indican que justo allí algún osado peatón murió en su intento de cruzar al otro lado…

 

Ya amanece, ya mismo el sol inaugura el día del Ecuador y yo… escribiendo sobre cuánto amo la cintura de La Mitad del Mundo, y nace en mi interior una chispita extraña, un nuevo deseo, una inquietud con sabor a Estados Unidos, España, Canadá o Brasil… y me pregunto… ¿cómo se sentirán las pasiones de un vientre extranjero?

 

¡Oh! ¡No!  Otra vez ese  Collar de lágrimas…. “Así será mi destino, partir lleno de dolor llorando lejos de mi Patria, lejos de mi madre y de mi amor….”   Creo que mejor me voy a dormir….

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Friday, 24 May 2019