10 December 2014

Un viaje… Un amante…

Category: Swinger

Hace unos días mi hermana mayor estuvo de aniversario de bodas, cumplió 27 años de casada…. O de aguante… según los ojos con los que se mire.  Pero el punto es que, su matrimonio es un verdadero ejemplo de la vida conyugal clásica, de esos hogares que la mismísima Blanca Nieves envidiaría, las canciones de Walt Disney deberían observar su casa para darse cuenta que hasta los pajaritos esperan en la ventana con los tiernos tarareos de mi hermana, que no se sacude el polvo sino figuritas abstractas de amor  que llenan el ambiente…

 

No, no crean que exagero…  Mi hermana, alguna vez deseó desde la profundidad de su corazón, que Dios le envíe un buen marido, a quien atender, por quien vivir y a quien darle bellos hijos.  Es decir, me consta que su dulce fe, esperaba año tras año la llegada de su príncipe… bueno… un príncipe algo barbudo, pelado y pipón para mí, pero ¡Caray! Para ella era un verdadero príncipe y ahora que debo portarme más sensata, debo reconocer que sí lo es.   

Claro que es un príncipe, pues sus sentimientos  - aunque algo insípidos por su estilo norteamericano -  supieron acoger a mi preciosa hermana para llenarla de cariño y darle esa vida que ella había atesorado desde sus sueños más queridos.   Y así fue.

Su matrimonio se consolidó de la manera más tradicional y ahora siguen juntos después de 27 años… Para mí no deja de ser una eternidad, pero para ellos es su segundo romance, pues sus hijos ya grandes, les han devuelto la libertad de salir y divertirse como una pareja de enamorados cincuenta añeros  y cada vez que hablo con ellos les noto como siempre tan felices y me dejan un mosaico de reflexiones en las que no dejo de pensar, preguntas y respuestas de toda índole… pero sobretodo mi mayor inquietud es… ¿Qué carajo hacen para ser tan felices?

Para ellos:

Quizás el secreto sea… que no concuerdan con el liberalismo de la vida swinger…

 

Pero hoy que me paseaba por el mundo virtual de mi pantalla, me encontré con un relato caliente de una amiga querida, ella también tiene un hogar de esos que producen envidia, con la diferencia de que la envidiosa no sería una princesita de cuentos de hadas sino una diva del porno, que no serían las canciones ensoñadoras de Walt Disney las que sonarían en su alcoba a media luz sino los gemidos auténticos de una pareja que disfruta de la sexualidad sin límites…

Así es… Los pajaritos celestes se habrán cansado de esperar en la ventana y cuando ellos estén en el séptimo sueño no escucharán los gritos de placer que la Cenicienta le arrancará de la garganta a su marido, mientras cabalga su semental como una vaquera de Oeste…  Y cuando sacudan los polvos de las cobijas, claro que saldrán volando figuritas abstractas de amor pero con un juguetito sexual o preservativos…

Si, así es un matrimonio swinger…  Ellos también desearon con toda honestidad ser felices a lado de una persona que comprenda su modo de pensar, y a mi parecer, Dios les escuchó del mismo modo y unió sus caminos para que sean felices para siempre…

Para ellos…

Quizás el secreto sea… que concuerdan con la vida swinger…

 

Y en este caso tampoco sé Qué carajo hacen para ser tan felices, pero de lo que si estoy segura es que la presencia de dios está en cada uno de nosotros, lo importante es tener claro lo que uno verdaderamente quiere… y luego desearlo con toda la fe.

Bueno, aquí les transcribo el relato de mi querida Cris… está basado en una de sus experiencias personales de una forma tan apasionada y sexual que me fascina, pero lo más maravilloso de todo esto, es que dejó sus fluidos, jadeos y desnudez en la memoria de un amante casual para volver con el corazón intacto a los brazos de su marido y acoger a su pene amado con su vagina adosada de morbo extramarital… sin engaños, ni celos, ni traiciones.

 

Bien… ahora aflójense los interiores, relájense y disfruten… porque ahí les va un relato calientito como para combatir estos fríos de Diciembre en Quito….

 

 

*****

Un Viaje…  Un Amante…

 

Ahí estaba yo, con la venia de mi esposo... montada en un avión rumbo a cualquier parte, preparada para tener una aventura fuera de su alcance...

El avión aterrizó e inmediatamente mi teléfono sonó... si... él estaba esperándome ya... me cercioré de que no me falte perfume, de que mis manos tengan crema, junte mis rodillas y sentí mi depilada, caliente y húmeda vagina, lista para acompañarme en esta nueva experiencia... intentaba deshacerme de los nervios, parecer segura e inmutable, pero la ansiedad no me abandonaba, respiré profundamente, tome mi equipaje de mano y descendí del avión... caminé a la deriva, navegando junto a otras personas, dirigiéndome hacia la salida... queriendo retroceder el tiempo y no estar ahí...

Al fin… no sé si era la puerta que se acercaba a mi o yo hacia la puerta… -me siento algo confusa, quizá los nervios que me agotaban, no dejaban que mis pies sientan mis pasos-… la puerta se abrió y ahí estaba él… hablando por celular y levantando su cabeza para verme salir entre la multitud… cuando al fin me divisó, no pudo dejar de dibujar una sonrisa en su rostro… no me saludo, una llamada le impedía hablar… sus manos me tomaron y me fundió en un abrazo, mientras seguía con la llamada… al fin, nos dirigimos a la puerta, me miró y sus primeras palabras fueron… bienvenida…!!

El calor me sofocaba y los nervios no me ayudaban para nada… nos subimos al auto y me llevó a cenar… no pasó un segundo de que sus labios pronuncien la última palabra, que ya había tomado mi cabeza entre sus manos y sentía como su lengua se precipitaba sobre mí en un beso… un beso apasionado, curioso… es esa sensación que te deja siempre el primer beso, me sentí como una colegiala buscada por un noviecito y besada por primera vez… pero que lejos estaba esa colegiala, pues ese beso bastó para humedecerme… ese beso despertó mis ganas y recordé la misión que me ocupaba en ese viaje… sexo, puro y placentero sexo… tener un amante de una noche…

La cena no pudo ser más placentera…( después de la felación, el coito, el orgasmo, puedo decir que la comida es un placer, acompañada con una buena bebida te deja en un estado de cierta tranquilidad… )

Tranquilidad…. Cómo puedo mencionar esa palabra ahora…??? Si después fuimos al hotel y en el camino entre toques de manos, miradas coquetas, un par de besos, los nervios otra vez se apoderaban de mi… estaba segura que mi postre sería su pene, su erecto pene que sabía se erguía de vez en cuando para mí, porque pude verle un par de veces después de nuestro beso y su excitación era evidente…

…y de pronto… si más vueltas y como si el tiempo se hubiese acelerado, ya estábamos subiendo a la habitación, la puerta se abrió… él, todo un caballero me permitió pasar y me invitó a ponerme cómoda… tomé mi maleta y me escapé para refugiarme por un instante bajo el agua… después algo de crema en todo el cuerpo, arreglar un poco el cabello y maquillar mis ganas detrás de un lápiz de labios… vestido??? Si, rojo...! para llamar a la pasión, para atreverme y que se atreva…!

Sin pensarlo mucho estaba ya frente a él… no dejaba de alabar mi vestido y mirar mis zapatos, doradamente delicados… tomó mi mano y besándome escuché su respiración acelerada, deseas salir o prefieres que nos quedemos…?

No quiero relatarles la salida, porque nada más que un par de besos valdría la narración… prefiero decirles, que estábamos de regreso en la habitación, con un par de copas y las ansias de lo que nos esperaba a puerta cerrada…

Por favor dos copas a la habitación, copas y hielo… eso escuché detrás de la puerta del baño, para cuando salí, prolijamente lista, revisada hasta el más mínimo detalle… él estaba de frente, me extendió la copa y con las miradas entrecruzadas bebimos y sin poder esperar nos besamos, lujuriosos, ansiosos por sentir nuestros cuerpos desnudos, empezamos a despojarnos de la ropa, mi vestido fue más rápido… pero sus ganas lo hicieron desprenderse de sus prendas con mucha facilidad… yo sólo intenté zafar su correa, lo demás fue sólo cuestión de él…

Otra copa… en lencería… con sus manos acariciando mis senos por primera vez, con mi vulva rosado su pene erguido… juntos de pie… el uno frente al otro… agitados, dejando de lado las copas para darle paso a otro beso… de pronto el arrebataba mi sujetador, mis senos estaban al aire, listos para ser lamidos, para que los toquen, parados… es que hasta mis senos lo miraban de frente y proponían que me envista… cayeron nuestras prendas y nos deslizamos a la cama… empecé a gemir y cuando creí que empezaría la faena… suave y delicadamente me puso boca abajo… y empezó a bañarme en aceite, recorriendo con sus manos toda mi piel, mientras me decía lo maravilloso que le resultaba recorrer mi cuerpo… 
por Dios….!!!


Cuánto más esperaríamos para fundirnos…???

…Y si, de pronto y pausadamente, dejó caer su cuerpo en mi espalda y desde atrás introdujo su pene en mi vagina, la que por tantos líquidos que derramaba, se abrió con facilidad para que entre y empiece a moverse… que ricoooo… palpitaban mis labios de deseo, movía mis nalgas levantando su peso y sintiendo su gran verga combatir dentro de mi…

Me volteé, lo miré y cuando quiso ensartarme nuevamente con furia, en un movimiento felino, estuve sobre él, agarrando sus manos con las mías, montada con mis piernas abiertas y tocándolo sólo con mis genitales, logré que se introdujera otra vez en mi… cabalgué locamente, moviéndome hacia adelante y hacia atrás, hacía arriba, hacia abajo... Cada vez más frenética… no soltaba sus manos y él, él estaba cómodo, sólo lograba mover su pelvis al son de mis ganas… la música que escuchábamos era su respiración y mis gemidos que hacían alarde de mi placentera excitación…

En ese juego de poder y como en toda lucha, empezó a dominarme, ahora él sobre mi… mis piernas levantadas, mis piernas envolviéndolo… sólo le daban paso para que me mire y siga en su vaivén… me movía como a una muñeca, otra vez hacía abajo, levantando mi cadera, como perra en celo, en cuatro…

No sé cuánto tiempo nos tomó reconocernos… pero cuando ya supimos cómo eran nuestros cuerpos, empezamos a salir de ritmo… a movernos con desesperación… a que me hunda su miembro con la fuerza que mi sexo requería y que mis ganas reclamaban… a que sus manos aprieten mis senos con rudeza… a que me susurre ganas… quejas… palabras que me estremecían… no sé cuánto tiempo nos tomó para empezar a nalguearnos…

De pronto… mi cuerpo estaba en la cúspide… ya el sudor me recorría, mi vagina se apretaba, se soltaba y se volvía a apretar, mis senos se levantaban y mi culo se apretaba y en medio de la habitación mis gritos se cruzaron con la fuerza de sus manos… como si quisiera tocar el orgasmo que me estaba proporcionando… mientras tanto yo sentía como entre mis piernas fluía mi placer… para mojar todo lo que podía….

Había dejado de ser una mujer, había pasado a ser un torrente de ganas, de líquidos, de sensaciones… y cuando apenas me recuperaba del primer orgasmo, empezó el segundo y el fin el tercero y en el tercero, sentí su explosión y como un volcán nuestra energía se deslizaba…. Después otra copa de champagne y aún nos quedaba el resto de la noche para experimentar…

 

Después de aquel viaje… regresé…!


Mi caballero, mi amor, mi hombre me esperaba con ansias, con las ganas que nunca antes me había demostrado, con los celos a flor de piel y la ansiedad de borrarme las huellas del viaje de mi piel… me esperaba para que le susurre cada detalle y reviva con él todas las sensaciones y más… pero con una gran diferencia… esta vez no era sólo sexo… esta vez era el amor que fluía entre mis piernas y yo… yo moría en cada beso mágico… cada beso que sólo él… mi esposo es capaz de darme…

 

Cris

 

*****

 

 

 

“Gracias Cris por compartir tu hermosa experiencia

y permitirme publicarlo en mis Guante de Qka”

 

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Saturday, 04 July 2020