11 November 2012

Leona

Category: Feminismo

Cierto día me solidaricé con un amigo y juntos fuimos a visitar a su hermana que  hace 5 años residía en la Cárcel de Mujeres.  Al principio me negué, de hecho siempre me había negado pues el sólo pensar que ingresaría a una gran jaula humana me enfermaba…  De modo que me armé de valor y decidí ir con Juan.
Me moría de miedo, sentía que mi hermosa libertad peligraba, me aterraba que se terminara la hora de visitas y sellaran la puerta hasta el día siguiente.

El día no lucía su mejor atuendo veranero, hasta lloviznaba un poco; llegando en el auto de Juan pude observar unas inmensas paredes, tan altas como para que cualquier reclusa se rompiera las piernas si lograra atravesar la malla eléctrica y saltara, me invadió un escalofrío terrible…  Aunque mi amigo insistió que entrara con él, me negué rotundamente.  Así que Juan tuvo que ir solo.

 

Me quedé en el auto fuera del lugar que me asfixiaría, meditando en las posibles razones que me producían tanto temor respecto a estar encerrada por obligación, recordando que una vez rescaté un pajarito joven de las fauces de mi felino, ¡pobrecillo!
Le compré una jaula para que se recuperara de su herida, le puse agua y migas de pan; el avecita se recuperó en 2 días, se lo veía muy sano e inquieto, tanto que decidí que al tercer día iría al Parque Metropolitano a soltarlo, pues en mi jardín un gato hambriento estaba esperando abusar de sus vuelos aún inexpertos.
Pero cuando amaneció… el pajarito había muerto……
……..  Así mismo moriría yo si me privasen de la LIBERTAD………

De repente llegaron dos escandalosas patrullas de policía y toscamente bajaron una mujer con los manos esposadas; sin pensarlo dos veces salí del auto para mirarla.

Al verla de cerca noté que su vestimenta era de buena calidad, no forcejeaba ni decía malas palabras, parecía entregarse a su destino en completo conformismo.   Apenas fueron dos minutos hasta que abrieran las puertas, hasta mientras me plantó la mirada….
Vi unos ojos ahogados en la tristeza más profunda, le pregunté:

-          ¿por qué?

-          ¿no matarías a tu marido si te quita tus hijos?  – me respondió con otra pregunta.

De un empujón le ordenaron callarse y la ingresaron por las puertas que no volverían a darle salida por muchos muchos años……
Volví al auto pensando que quizás no era una razón de fuerza mayor como para llegar a cometer tal delito, hay leyes, hay maneras de negociar, los niños no pueden quedar huérfanos de padres: uno muerto y otro en la cárcel…  ¿O puede haber otro final?

 

*******

 

Me llamo Leona, soy una linda mujer de clase media, mi índice de maldad era del cero por ciento hasta que alguien se atrevió a arrebatarme mi hijo….
Casada, ama de casa entregada a su familia y a los quehaceres, esposa de un ejecutivo importante y con dinero, pero infeliz.

Él, era el típico machista a quien había que servirle poco más y en la boca; el que me impidió estudiar y peor ir a trabajar pues no hacía falta, me decía, lo tienes todo.  El que no fallaba los domingos de futbol con las cervezas y los amigos, el que me fecundó en dos minutos de una madrugada porque no había más tiempo para mí…

No necesité de las amigas que me contaran, ni de ponerle un investigador privado, pues las camisas que a diario lavaba casi siempre me revelaban sus amoríos; sin embargo, allí estaba yo, recibiendo migajas de cariño en pro de no aumentar las estadísticas de los divorcios y porque mi vientre se había hinchado de vida….  Mi hijo ya estaba en camino.

Si me hubiese separado en esos tiempos, el final de esta historia fuera diferente, pero no fue así.   Sino que me volví sumamente rebelde, agarrada mi pequeño iba de arriba para abajo realizando trámites para un consultorio jurídico, ese era mi trabajo al principio, más tarde me renovaron el contrato pues aprobaron mi diligencia a pesar de que mi funda siempre estaba cargada con mi cangurito.

Andy Sarmiento pronto entró a la guardería y al fin pude asistir a mis jefes con total disponibilidad; hasta que una noche que llegué a casa encontré a Andrés esperándome en la sala, como habían 3 maletas en el piso le pregunté:

-          ¿sales de viaje?

-          No querida, la que sale de esta casa eres tú…

Aunque asustada, le respondí que así lo haría:

-          Está bien Andrés, creo que demoramos mucho en tomar esta decisión, me llevaré el equipaje pero ya regreso por la cuna de Andy

-          Es que no estás entendiendo Leona, la que se va eres TÚ, el niño se queda conmigo.

Me asusté mucho más, pero procuré no demostrárselo:

-          Te entiendo Andrés, pero lamentablemente tu idea no es posible, los niños tienen que estar con su mamá, guste a quien le guste.

-          No si su papá lo impide.  – me respondió desafiante.

-          Las Leyes del Ecuador protegen a las mujeres, ¿cómo lo vas a lograr? ¿con la fuerza? ¿pretendes arrancharme el niño de los brazos?

-          Estoy más preparado de lo que imaginas…. ¡Mira esto! – Y me lanzó al piso varias fotografías.

Me agaché para recoger las flamantes fotografías y subí al dormitorio para dejar al bebé en su cuna porque se había quedado profundamente dormido.   Andrés me siguió.   Cobijé a mi ángel y me senté en la mecedora a mirar las fotos….

Unas fueron tomadas hace unos 5 años por Andrés, en posiciones muy eróticas, pensé que las había tirado a la basura…

-          ¿Y qué pasa con estas fotos? ¡me las tomaste tú! en el motel que solíamos ir cuando éramos enamorados…

-          ¿Y qué? El juez puede pensar que esas fotos son de ayer.

Mi mente citó una noticia de Yahoo acerca de Jennifer López, su ex amante tenía en su poder fotos comprometedoras de la cantante, al que ella le pagó para que se las devolviera…  Pero Jennifer es famosa, algo más de fama no le va a hacer mal….. pero ¿a mí?

Me quedé pensativa….

-          ¡pero mira las otras fotos! – Me dijo Andrés

Continué mirando: habían algunas con Esteban de un paseo que hicimos a la Mitad del Mundo antes de que tomara el avión que lo llevaría hasta Austria, donde expresaría su ser gay con la tolerancia de un país muy distinto al nuestro.  Nada comprometedor pero esas fotos, igual que otras pretendían mostrarme acaramelada con varios hombres… otras de un ex enamorado de la soltería con quien estamos cogidos de la mano, otras con mi jefes del trabajo en las que de vez en cuando aparece mi Andy en brazos de alguno de ellos…

Lo alcé a mirar asombrada:

-          ¡Pero tú sabes que todo esto es mentira!

-          Claro que es mentira querida, pero eso lo sabemos tú y yo; y si me obligas a hacerlo veremos quién miente mejor para convencer al Juez.  Claro, si es que decides llevarte al niño.

Me puse de pie y me acerqué a él, al punto de tener su nariz casi topando con la mía, penetré mi mirada en la suya y le dije:

-          Ese niño tiene mis genes…

-          ¡Y los míos también!  -  Me interrumpió, pero continué:

-          Fue mi cuerpo el que lo alimentó durante 9 meses, es de mi vientre que sale el cordón umbilical que me une a él y que pretendes romper inútilmente; es mi legado de carne y espíritu que no te perdonará jamás el que le hayas apartado de su madre; es tu misión imposible porque jamás me lo quitarás…

-          Ya lo veremos – Me respondió

Enardecida de la injusticia del humano y con la furia de una leona herida, mis ojos irradiaron fuego para decirle:

-          Nada más inténtalo…. y asegúrate de que al pasar sobre mi cadáver esté bien muerta, porque si te queda viva una hebra de mi cabello, con esa misma te apretaré el cuello hasta que mueras….

Andrés intentó controlar su nerviosismo pero la amenaza lo dejó temblando, tragó saliva y dijo:

-          Me aseguraré de que estés bien muerta.

Esa noche se declaró la guerra y cambiaron un poquitín los planes: se fue él, sin mayor presión y por su propia iniciativa….
Me ahorré el duelo de perder un amor, porque ya me había demostrado de dosis en dosis que su corazón estaba en otro lado, de hecho al poco tiempo se confirmó que ya vivía con su amante.

Andrés puso la demanda de divorcio y apeló a la tenencia de Andy; yo me defendía con el tema de la infidelidad y el abandono de hogar…
Los citatorios iban y venían, parecía que en el consultorio se trataban más casos míos que de nadie; mis jefes me asesoraban.  Las fotos estaban haciendo peso en mi contra, ellas y las coimas que se daban no me permitían agilitar mi defensa; estaba viéndome perdida y comencé a desesperar.

Debido a que los perdedores a veces regresaban en busca de represalias contra los abogados que los metieron a la cárcel, el equipo de mi trabajo no se conformaba solamente de cultos doctores del derecho, sino también de personal de bajo perfil que aparecían para funciones específicas, así que llamamos a dos de ellos.   Les dimos una foto, direcciones y teléfonos para que se encargaran de lo suyo….  Era hora de recurrir a los extremos…

Le metieron una golpiza en mi nombre que no se ha de olvidar pues tuvieron que reconstruirle el rostro; pero Andrés era tan obstinado que apenas salió del hospital denunció el atentado presentando de prueba unas amenazas repetidas por alguien con una voz parecida a la mía, más el dinerito correspondiente el tribunal sumó todo al proceso a favor del gárgola ese.  Y así pasaron varios meses.

Hasta que un día los Doctores y yo tuvimos una reunión final:

-          Lo sentimos Leona, perdimos.  – Me dijo el Dr. Martínez todo entristecido.

-          Ya lo sé, mis amigos, es hora de tomar una gran decisión… – Respondí.

-          Así es, jamás vi la fuerza que posee una leona para salvaguardar a su cría hasta que te conocimos en este problema.  -  Comentó el Dr. Vélez.

-          Hubiese sido fácil entregar a mi hijo pero no pude hacerlo por mi amor de madre y menos lo entregaré ahora, cuando parece todo perdido, porque un hombre que ataca lo más amado de un niño es porque no es capaz de asimilar el lazo sagrado de la maternidad.  -  Desahogué un poco de mis pensamientos.

-          Y un pobre mequetrefe que no tiene espíritu de amor no merece ni siquiera ser padre.  -  El Dr. Vélez completó mi idea.

-          No hay más opciones para la defensa, procedamos.  – Ordenó el Dr. Martínez tomando la agenda para hacer varias llamadas.
En dos horas me entregaron los pasaportes, el de Andy y el mío, sin más equipaje que lo que llevábamos puesto nos montaron en un avión rumbo a Esmeraldas, con lágrimas y abrazos me despedí de mis amigos:

-          Gracias, mil gracias, sin ustedes no hubiese podido dar ni un paso.  – Les manifesté.

-          Bueno Leona, ahora es cuando más debes alistar tus garras, porque te perseguirán; no te detengas ni para tus necesidades biológicas porque estarán tras tus pasos, y pase lo que pase no obvies ninguna indicación…   -  Me dijo el Dr. Martínez

-          Sí Señor, así lo haré….

Les di otro y otro y otro abrazo y abordé el avión.   Por los juicios estoy impedida de salir del país, de modo que llegaré a Esmeraldas y comenzaré mi carrera.

Amaneció al día siguiente y como estaba planeado los Abogados dieron aviso de mi fuga y por el lugar a donde me dirigía utilizaron hasta helicópteros para evitar mi arribo.

Llevaba a Andy sobre la espalda y los pasaportes en el bolsillo, caminando ligero me caí varias veces, atravesaba la zona tropical de la frontera de Ecuador con Colombia cuando ya escuché a lo lejos las naves aéreas.  Mi corazón latía a mil, no sabía si llegaría, mis piernas que habían caminado toda la noche ya no daban más, pero no paré…
Cuando el cansancio me nubló la vista me caía de rodillas justo frente a un hombre vestido de militar, quien ordenó que nos cargaran a Andy y a mí hacia las cuevas.

No sabía si ellos eran de los buenos o de los malos, pero en ese punto yo ya me rendí.
Alguien me quitó los pasaportes y los lanzó a la altura de una tal “zona taste” e inmediatamente ordenaron bombardear el sitio.
Andy lloraba y yo no supe más…….

Cuando desperté eran como las 3 de la tarde, escuchaba a mi hijo reír, se divertía con no sé quién al aire libre.   Como había reposado sobre una estera me levanté con tremendo dolor de espalda.   Al rato escuché que se aproximaba el sonido molesto de una radio mal sintonizada, la venía trayendo un soldado quien sin decirme ni una palabra me la dejó.

Prestándole atención escuché que lo que anunciaban la noticia de última hora:

“una madre ecuatoriana secuestró a su hijo para no entregar la patria potestad al padre de éste que el Juez millonésimo quinto dictaminó esta mañana en su país, la mujer huyó hacia Colombia desde donde pretendía abandonar el Continente.  Pero el destino le jugó una mala pasada, pues en su intento de escape  ella y su hijo murieron bajo el bombardeo de los paramilitares, los restos no fueron reconocibles sin embargo se hallaron en el lugar del siniestro dos pasaportes que confirmaron la muerte de un niño llamado Andy Sarmiento y una señora, presuntamente su madre, llamada Leona Pérez”

Me puse de pie y salí de la carpa, Andy al verme corrió a abrazarme.   El soldado que jugaba con mi hijo también se me aproximó, con una sonrisa preciosa.

-          Mi querida Leona, estaba tan ansioso de conocerte.  – Me dijo

-          Hummm….   – No supe qué decir

-          Quienes te recomendaron me dijeron que le haces honor al nombre: LEONA por eso acepté protegerte.

-          …. Gracias…. Tú eres…… ¿de los buenos o los malos?

-          Tú misma lo verás con el tiempo, lo único que sí te garantizo es que aquí nadie se atreverá a buscarte, además para tu país ya estás muerta, tú y tu hijo están muertos.

Todo salió a la perfección, tal como lo planeamos, paso a paso; el precio no es alto para mí pues sólo no podré volver al Ecuador, pero, quizás sí sea alto para mi hijo pues él no verá a su padre nunca más y ha asimilado que él ha muerto en combate.

Pasados 5 años tengo la opción de salir de aquí, pero tendré que hacerlo con otra identidad, de todos modos no sé si esa pueda ser una buena decisión, me encanta el bosque, ya sé manejar armas, Andy es uno de los 37 niños que hay aquí y les enseñan a modo de escuela, aunque sin infraestructura, todo lo que deben aprender.

Me siento feliz, mi hijo crece feliz, y estas ideas revolucionarias al estilo de Robin H. me encantan, además……….
…………. Además estoy enamorada de Robin H. y en 3 meses más…… alumbraremos un hermanito para mi Andy…….

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Hoy30
Ayer142
Esta semana618

Friday, 03 April 2020