17 February 2014

Mi Hijo y sus Preguntas de Sexo y Religión

Category: Feminismo

Mi pequeño tiene 9 años, ha crecido tan rápido que parece ayer cuando lo cargaba en mi barriga, dándome esas pataditas que inauguraban mi felicidad maternal y el amor, el único amor que he conocido de forma incondicional. Son 9 años y las preguntas que le surgen me asombran…  Muchas veces me encuentro en el dilema de no saber qué decir ni qué responder, especialmente respecto a los temas de religión y sexualidad…. Y más me asombro cuando observo que la información que le doy es demasiado infantil para lo que él quiere saber.
No estoy segura si aún cree en Papá Noel, pero si acaso dejó de creer me lo hará creer a mí para no decepcionarme de que realmente no exista aquel viejo barbudo, gordo y generoso por quien todos esperamos en Navidad, sino, quizás pretenderá creer de todas maneras pues sería un mal negocio perderle la fe a quien recibe cartas de todo el mundo para disponerse a repartir regalos desde su trineo.


Tampoco estoy segura de si hago bien cuando junto sus manitos para dar gracias por el día vencido, ni por la bendición que nos damos cuando él se va a la escuela y yo me quedo en mis quehaceres, pues todo eso es lo que he heredado de la tradición católica del colegio y me ha gustado usarlo como un ritual de gratitud que ni creyentes ni ateos deberíamos olvidar.  Sentir Gratitud  es sensato pues todos tenemos hartas bendiciones desde que despertamos a un nuevo día y es justo agradecer al Dios en el que se crea.

Nuestro caso es visualizar a Dios como un hermoso estado de “Luz Amor”  fuente de los pensamientos más inmensos o diminutos, posibles e imposibles que puedan existir y desde los cuales todo ha sido amorosamente creado.  Debo definirlo de esta manera en vista de que las religiones atestan en el mundo y de que los fanáticos infestan la mente de la gente.

Además, mis enseñanzas se fundamentan en el hecho de que el padre de Kenzo profesa una religión sintoísta japonesa muy contradictoria a la católica, de modo que para que los dioses no se encuentren en conflicto pues los convertí en Luz Amor  y los rezos y rituales en castellano o japonés vienen a ser un procedimiento de gratitud hacia esa Luz Amor  y que Dios escucha a todos los hombres de buena fe sin importar el idioma que hablen.    Esa Luz Amor  es Dios, todo lo creado y no creado, somos nosotros mismos… entonces nuestra religión no es religión y nuestro dios es la Luz Amor  poderosa que se expande desde nosotros hacia el Universo.

Posiblemente no estoy en lo correcto, posiblemente si estoy en lo correcto, pero lo único que sé es que deseo un hijo libre de pensamientos y de acción, sin ese peso absurdo de creer en lo que dicen los demás porque está establecido o es tradicional.  No se trata de ser dueños de la verdad absoluta, se trata de encontrar nuestra propia verdad y actuar en consecuencia y que nuestra acción sea fundamentada en el Amor y en pensamientos positivos.

Pero nada de eso concuerda con en el colegio, Kenzo presenta problemas de conducta porque se siente demasiado libre, porque no respeta las reglas y porque le gana la risa a la hora de contar un chiste en vez de atender a clases.  Es lógico que si no le coloco un límite va a ser imposible de controlar a futuro, es lógico que el sistema de educación vea en mi hijo un niño “hiperactivo”…  Claro, la culpa es de la única persona que vive con él, la madre, es obvio que mi pequeño no es más que mi propio ejemplo…  No estoy en contra del sistema, admito que es mi responsabilidad el lograr que mi hijo sea parte del sistema, porque bien o mal el sistema existente forma hombres y mujeres capaces de sobrevivir en este caótico mundo y debo aceptar unirme a la causa, porque de otro modo deberíamos buscarnos No otra casa donde ir a vivir, ni otro barrio, ni otro país… sino otro mundo… y eso si está muy difícil.

Así que me encuentro en la difícil tarea de ser parte del sistema… claro, siempre tratando de sacudir de mi casa a los religiosos, los puritanos, los perfectos y a los que nos quieren cortar las alas de la creatividad personal…  Quisiera sacudir también la escuela, solo que el padre de Kenzo por “fortuna” es parte del sistema y no me lo permitiría, pero por mí fuera… tendría al niño viviendo en las afueras de la ciudad, tomando clases en una escuela de por allí, viéndolo correr descalzo a lo largo de los campos, subir árboles, perseguir lagartijas y tener una infancia genuina… porque cuando se es niño, niño se ha de ser: jugando, descubriendo, investigando, familiarizándose con la madre tierra.. pues un niño feliz es un adulto feliz que respetará su entorno.

Somos felices después de todo, en casa, nuestro pequeño pero gran paraíso, desde donde no escuchamos que el mundo se desbarata afuera mientras puertas adentro nosotros vivimos el nuestro… seguros, contentos, libres.

Desde donde manejamos lo que deseamos vivir, un buen espacio de césped a veces al ras a veces crecido, es parte de la naturaleza que quisiéramos conservar en todas partes pero no se puede pelear contra el mundo… no se puede impedir que el sistema siga construyendo moles de cemento en los espacios naturales que cada vez son más escasos en la Tierra.

Vivimos amando a nuestros animalitos domésticos y de corral, en un pedacito de campo en la mitad de la ciudad de Quito, pero no podemos hacer más… cuando muchos ignorantes no entienden que los animales son vida y parte de nuestra propia constitución natural, seguimos en el tema de no poder cambiar el sistema…  Poco les importa los aullidos de los perros atropellados en la calle peor les va a importar el silencio de las plantas y los árboles que no pueden gritar…  Ey… estúpido, aquí estuve antes que tú… ¡respétame!

Así es…  Kenzo y yo somos una familia disfuncional,  que porque le falta la presencia del padre… dicen, aún cuando el padre de Kenzo es muy responsable y amoroso y siempre está pendiente de él; pero somos una familia “no normal” de madre e hijo, donde muchas veces los recursos son limitados, pero vamos avanzando…  de pasito en pasito pero vamos hacia adelante.

¡Cuánto quisiéramos las madres encerrar a nuestros niños en una cajita de cristal! Desde donde aprendan todo sin que les duela nada…  Pero eso es imposible, pues la vida y el ajetreo que el Sistema nos obliga a llevar nos hace experimentar asuntos dolosos que no dan chance de escapar, encarándonos la realidad a veces de la forma más palpable.

Por esas…  mi Kenzo ha tenido que despedir a su abuelo en la tumba, ha sido testigo del mismo momento cuando su bisabuela abandonó su cuerpo y es testigo todos los días de las batallas que libramos para estar “acorde al sistema”…  Mi niño, desde que lo podía cargar en canguro, ha sido mi compañerito inseparable de mis trabajos…  Desde que hacíamos recorridos de una guardería en una minicarry hasta las mensajerías motorizadas, embarcados juntos, persiguiendo un objetivo sin descansos  por el trabajo de mamá.

Actualmente, ya no hacemos tantas carreras pues ahora empujamos el trabajo más desde Internet, pero hasta que llegáramos a este punto Kenzo ha visto muchas cosas…

Por esas y por un programa de televisión supo lo que es la infidelidad y luego de nuestra conversación concluyó que cuando sea grande no querrá ser como el tal Sr. Pimpiolo, aunque le gustan mucho las mujeres bonitas…  que tenga las chichis como las tuyas mami… porque no le parece bien que la gente deba engañar.

Como cuando aquella vez que por primera vez me acompañó al lujoso departamento de unos amigos de alta sociedad y se encontró con unas esculturas al desnudo de hombres y mujeres, que decoraban ciertas esquinas del hogar.  Así mismo, nos sentamos al pie de una de esas figuras y después de otra conversación  supo que la desnudez es arte y que es absolutamente natural como cuando nos bañamos juntos…  pero aún no comprende por qué la gente se asusta de la desnudez.

Como cuando mi madre alguna vez leyó un relato mío e insultó mi trabajo con el duro juicio de sus creencias católicas, mi hijo dedujo…  pero mami, si la abuelita se molesta tanto con el sexo ¿cómo es que le hizo con el abuelito para tenerte a ti?

Escribo sobre sexo, no sería más que hipocresía si tratara de ocultárselo a mi niño.  Traicionaría mi propia personalidad si ante sus preguntas le respondiera con asco o con reprobación.  El sexo es maravilloso y ser libre para ejercerlo también es maravilloso y no merece ser ocultado.

Además sería muy incómodo esconder mis fotografías o mis historias del computador, o dejar minimizada una película erótica con el terror de que mi hijo la descubra; así, mi hobby de escribir se convertiría en tortura en vez de placer o peor aún, si corro a esconder mis asuntos le estaría dando la imagen de que estoy haciendo algo malo o incorrecto y eso es exactamente lo que no quiero, porque el Arte es una libre expresión (nadie tiene derecho de juzgar.. nada es malo, nada es bueno), el sexo es la naturaleza de todo ser (el privilegio de la conciencia en el placer) y la desnudez, la belleza carnal (la cáscara de lo que realmente somos )

Por supuesto, todo tiene su comienzo…  Y el comienzo de nuestras conversaciones si me pusieron a tambalear, como cuando él encontró en mi cartera un par de preservativos, obviamente, quiso saber para que servían…  La verdad, tartamudeé al principio, pero finalmente y con ayuda de unos libros de sexualidad para niños que tengo en casa, le pude explicar para qué sirven.  Fue todo un reto para mí, porque no solo tuve que explicarle para qué sirven, sino también, por qué los adultos tienen sexo y algunas palabras más sobre lo sagrado que es el cuerpo y que hay que cuidarlo, de la tremenda bendición que es hacer el amor con la persona que se ama y de la edad apropiada para hacerlo.  Terminamos inflando los preservativos como globos y le pedí que no comparta esta información en la escuela, pues no toda la gente comprende las cosas como nosotros las comprendemos.

Fue un buen comienzo porque en el colegio escucha muchas cosas que es bueno ir corrigiendo para que no estandarice pensamientos erróneos en su cabecita, una vez que empezamos a hablar sobre el tema de la sexualidad Kenzo no ha tenido vergüenza por preguntarme, aunque claro, a veces me pone en una situación muy difícil, como por ejemplo, una tarde me preguntó:

-          Mami ¿Qué es el 69?

-          Es el resultado de 8 X 8 + 5…  – Le contesté bromeando sin caer en cuenta de que se refería a otra cosa.

-          ¡No mami! Es de sexo…. ¿Qué es el 69?

-          ¿Dónde escuchaste eso amor?  – Le pregunté disimulando mi preocupación, pues es una información delicada.

-          Es que un amigo me preguntó a mí, que porque se lo había escuchado a su hermano mayor.

Decir cosas como… Cochino malcriado ¿dónde aprendes esas porquerías?, ¿con quién te estás juntando?, eso es malo y asqueroso, Dios te va a castigar  o simplemente decirle  Mañana te lo digo…  no son respuestas que van conmigo.  Si no le respondo yo lo hará cualquier comedido fuera de casa o el Internet y las respuestas que obtenga de sus curiosidades posiblemente no sean las adecuadas o distorsionen su mente.  Así que le contesté:

-          Bueno mijito, el 69 es una posición que usan las parejas para darse besitos en las rodillas, es como si el 6 y el 9 fueran 2 personitas volteadas…

-          ¡Ostia! Por poco y acierta mi amigo  – Exclama

-          ¿Acierta qué? – Le pregunto

-          Es que él dijo que los besitos se dan en otras partes… tú sabes Mami…

Tragué saliva y procedí a hablarle de cosas del amor, de los muchos besitos que se dan porque se aman, una vez más reforzando la idea de que hay cosas que se hacen porque se ama mucho, que si no hay amor el sexo no tiene sentido; cada vez es una oportunidad para recordarle que el cuerpo es sagrado, que a nadie le debe permitir tocar el suyo, que hay tiempo para todo y que de momento no debe preocuparse de esos temas pues su tiempo ahora es estudiar y jugar.

Pero lo más terrible que me ha ocurrido respecto a las curiosidades de mi hijo fue…

Que como un monito ya se trepa por todas partes de la casa, ningún escondite es seguro para un niño ávido de curiosidad y travesura, de modo que entre mis objetos que hasta ese día consideré que estaban bien guardados, Kenzo encontró mi consolador… ¡Encontró a Pancho!

¡Ohhh dios mío!  Casi me arrepiento de haber nacido por la vergüenza que sentí…  Sin embargo, ayudó el hecho de que justo en ese momento yo estaba haciendo pipí y tuve unos valiosos segundos para pensar antes de darle con el mismo consolador en la cabeza por  inspeccionar mis cosas…

Asomó con mi Pancho  entre sus manos en su máxima vibración a preguntarme:

-          Mami ¿Para qué sirve esto?

Superé el estado de  Trágame tierra…  y le contesté que se trataba de un masajeador para mujeres, un objeto muy íntimo que no debe tocarse por nadie más que por su dueña porque sino se puede contaminar.  No conforme con mi corta explicación me pidió que le indicara como se usa…

Yo, seguía disimulando valientemente mi bochorno y le dije que él tiene solo 9 años como para saber esas cosas, porque son temas de adultos.

Mi hijo como quién cayera en un gran conocimiento exclamó:

-          Ahhh ¡es un pene!

-          Ehhh…. Si, es como un pene.  – Le contesté.

-          Son los juguetes sexuales que a veces vendes, Mami

-          Hummm… si hijito, son los mismos

-          Y… ¡Ma! ¿Para qué compra la gente penes?

Por primera vez deseé que nuestra conversación terminara, pero ante la disyuntiva de continuar o mandarlo a jugar, decidí hablarle abiertamente:

-          Si mi amor, es un pene, es un juguete sexual para adultos que usan las mujeres para jugar con sus esposos o solitas.

-          Ahhhh…. ¿Y tú también juegas?

-          Eeehhh… si mi amor, las personas van creciendo y los juegos se van convirtiendo en juegos de adultos, ¿Ves? Porque todo llega a su tiempo.

En fin…  No aseguro que mis tácticas de crianza sean las mejores, tampoco las peores, pero si estoy segura que cuando se plantean las cosas con sinceridad y sin sustos las asumen con naturalidad y sin juicios.

No es pecado para nosotros conversar con un vibrador en las manos, como tampoco lo es abrir una biblia para revisar la fascinante vida de Cristo, pues ninguna de estas situaciones puede desvirtuar lo que realmente significa cada cosa y nuestras mentes no caerán en los absurdos juicios que discriminan y sentencian a los demás por ser o pensar diferente.

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Friday, 23 August 2019