03 March 2014

Menstruación

Category: Feminismo

 Benditos días o días fatales… aquellos que preceden a mi intimidad roja de violadores penecitos de algodón o bufandas de cuello uterino… 

No sé si son benditos los días ahora, como cuando lo fueron en mi matrimonio, pues el fluido de vida que anuncia que no habrá vida, llega pintando sobre el lienzo de un interior desprevenido, el retrato abstracto de la sonrisa vertical que se contenta de que el cuerpo se haya exonerado una vez más de la maternidad…


Pero hoy en día… sufro las alteraciones de las hormonas, a veces dichosamente femeninas, a veces horrorosamente cólicas…  Lo peor de este estado que dura 5 días, es que el ánimo lucha contra la succión del colchón que me quiere cocer a él como un botón; es que la mente se me va a los tiempos idos y las hermosas paredes etéreas me encierran en la incómoda frustración de aquello que no he logrado; es que el corazón se deja acarrear  por un río de lágrimas que buscan salida al mar para soltar en la inmensidad fluida y celeste, todos los sentimientos propios e impropios, de aquellos momentos cuando he amado con el espíritu… cuando he amado con los sentidos…
Y llorar se me da fácil, como una adolescente que prueba la primera decepción, como si las esperanzas no fueran más que 10 letras metafóricas de perdedores, como si la soledad tuviera los pies bien parados sobre la tierra, siempre aguardando el preciso momento para hacerme compañía.   Llorar como si las lágrimas pudieran lavarme de tanto pensamiento “sucio”, llorar como si el mundo necesitara mis lágrimas para nutrir a los indigentes, llorar como si pudiera arreglar algo…
Días fatales aquellos que preceden a mi menstruación… pues surge el dolor que toma cualquier causa para dolerse… de repente, los inexistentes celos se asoman en sombras grises de mujeres perfectas que me arrebatan el cariño del amante y el amante se transforma en el león que lanza el más cruel de los zarpazos que hiere de muerte mi pasión…
Días fatales que simbolizan el éxodo de la ternura que no halló estabilidad emocional en la ambivalencia poliamorosa, donde se ama a uno, a muchos o a ninguno; donde el sexo se juega el papel más importante, como si el hábito de seducir vaginalmente, fuera más que un escueto procedimiento para alcanzar el Amor en libertad.
Ohhh… benditos días o días fatales, que me recuerdan una vez al mes, que el apogeo de mi sensualidad se muta de mi piel ardiente, a la fofa depresión sentida en un puñado de endometrio que se abre el camino para salir…   Y aparece al fin, en manchitas estampadas sin formas como si le costara definir su feminismo, hasta que de un tirón baña mi intimidad de orgasmos rojos devolviéndome la coherencia emocional.
Los penecitos de algodón y las bufandas uterinas no se dan abasto para tan abundante visita, y ya se dibujan en mis gestos las primeras líneas de alegría…   Y me aseo la fertilidad no fecundada, cantando la dicha desenamorada de…  “… Qué me importa torta, que tu amor se muera mierda, pensabas que te quería, pedazo de porquería, pensabas que te amaba, pedazo de pendejada, y ahora que tu amor es nulo, contigo me limpio el culo…”
Y mientras las carcajadas brotan de mi garganta recibiré otra vez una de esas cansonas llamadas de La empresa de cobranzas  para recordarme que tengo un saldo pendiente que he de cubrir a la brevedad posible para no dañar mi estado crediticio…
Y mi íntima locuacidad me volverá a la idea de… “Yo no me estreso, que se estresen mis proveedores….”
Y la ironía de mi soledad me dará el consuelo de que tengo a Pancho, mi caballero vibrante y entenderé de nuevo que… “No estoy tan sola… tengo a ninguno o tengo a muchos… Amores que esperan por mis aperturas, ya sean mentales, físicas o sentimentales, que en cualquier caso, es natural que no sirvan para nada durante mi etapa premenstrual”

En fin…  Bienvenida Querida Tía María, mi hermosa menstruación, mi escandalosa visita de 5 días…  Ahora estaré a gusto por 20 días más, hasta que los Benditos o Fatales vuelvan a sumirme en alteraciones hormonales, dichosamente femeninas u horrorosamente cólicas…
 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
2.png8.png8.png5.png8.png6.png
Hoy44
Ayer97
Esta semana509

Saturday, 21 September 2019