19 November 2019

Recordando amigos de Ecuador

Category: Eróticos

En dos años, lo único que no me ha cambiado es el nombre, sigo siendo Cristina.  Después del trampolín y los malabarismos de la vida, al fin, siento que la tormenta está por marcharse, hay pedazos de mí que no tienen reparación, pero no son imposibles de llevar gracias al compañerismo de mi pareja, este amor tan oportuno tiene que ser un milagro de Dios.

Y desde aquí, en un momento sagrado de soledad, escucho el silencio de las sombras, como si reclamaran mi presencia, entonces, una serie de eventos felizmente eróticos desfilan por mi cabeza, cierro los ojos y sonrío…  Parece que todo hubiera sido un sueño, me encuentro con tantos amigos que hicieron de mi casa su guarida, desde la puerta hasta mi cama, desde la mesa hasta la chimenea, desde el jardín hasta las jaulas…  Diversas formas de pensar, distintos demonios que domar, y tantas culpas sentidas sin fundamento que encontraron libertad a través de mi forma de amistad.

 

 

Sonrío con satisfacción y cariño, por cada persona que conocí y por cada situación vivida.  Le di cara al arte, comprensión al alma, placer al cuerpo, y amor a cada metro compartido en un lugar llamado La Casa de las Sombras.  Con la misión cumplida a gusto, lo recuerdo ahora…

 

Como recuerdo cuando regresé al Ecuador en Enero/19 por urgencia familiar, a pesar de la dureza de las acontecimientos pude compartir con personas queridas, volverles a ver fue gratificante.  Al salir del aeropuerto de Tababela, me recibieron Azul, Audra y la Nena, quienes además, me acompañaron en el dolor junto a otros queridos amigos, Marisol, Max, Carmita, Joaquín, Byron, Giry…  Aprovecho para darles las gracias, su apoyo me sostuvo cuando más lo necesitaba.

 

No me enteraba si era fantasía o realidad, pero estuve en casa de Audra, gozando de sus risas y hospitalidad, la Nena cocinaba delicioso.  Su forma de vida me rescató la picardía, su humor bonito me hacía reír, sus abrazos me exprimían lágrimas.  Audra, aquella sumisa que un día llegó a vivir a mi casa, me devolvía el favor recibiéndome en la suya, con la misma o mayor generosidad.  La encontré enamorada de las cuerdas, altiva y digna, informal y creída, tierna y firme, Audra, quizás si fuera sumisa, pero dominar la hacía brillar más que el sol.

 

Ella seguía viviendo como vivíamos en mi casa, al desnudo y sin celos, porque la ropa estorba y las inseguridades también.  Y en nombre del amor conocí a Nico, un tipazo de buena talla, de esos que huelen a jungla por explorar…  Y a propósito de amor, me encontré con los ojos mansos de mi Joaquín, nos envolvimos en nuestra especial devoción y su habitación revivió a la Sara que le adora.  Él, se apropió de un sábado ajeno en honor a la visita, y ella, derramó su corazón sobre su ombligo para después apagar un cigarrillo y ganarle una apuesta.

 

Una noche de exaltación dentro de un paréntesis, la madrugada sucumbía entre abrazos eternos, para no perder la costumbre de los alter-egos…  El dolor se atoraba en la garganta, llorar por amor, como llorar por lo que se ahoga en el alma… Dolor es dolor, cualquiera que sea la causa, y hacer el amor siempre es el mejor remedio.  ¡Oh Joaquín! Joaquín fue bálsamo para Sara.

 

La Nena confeccionó un traje, negro y ceñido con apertura en la cola, que meses más tarde se lo regalaría a mi LuisMi.  Además, me obsequió una pequeña experiencia de éxtasis, en la que probé la dulzura de sus labios, la Nena y sus gemidos de dolor y placer, ratitos de oro llenos de júbilo, inesperados y locos.  La Nena y sus comidas, la nena y su taller de costura, apenas empecé a conocerla y yo ya la quería entrañablemente, le pregunté por qué era tan atenta conmigo, me respondió: “Señora Sara, quien no vive para servir, no sirve para vivir” y entonces, en ese mismo instante supe que ella era de los míos.

 

Una tarde asistí a una reunión de La Casa de las Sombras, donde pude ver a otros amigos, por prudencia no escribiré sus nombres, pero sí que menciono a Andrea, quien al verme saltó sobre mí con un rico abrazo y que fue alegría para mí  J

 

Me entusiasmé observando que había interés por mantener el grupo de La Casa de las Sombras, cada quien hace lo que puede, me apenó notar que falta mi cooperación, sin embargo, todo intento hecho por esta causa es de agradecer.  También conocí un cuarto, dentro de un club liberal, donde La Casa de las Sombras gozaba de un espacio muy guapo, me enteré a mi pesar y delante de algunos oyentes, de lo mal que le supo el primer trato que le di a la pobre Gatita, me acordaba que le supo mal pero no me acordaba exactamente por qué.  Fue bochornoso…

 

No tan bochornoso, pero sí decepcionante fue que una preciosa mujer a quien le profeso cariño y respeto, no me reconoció cuando la fui a visitar.  Pero si acaso su bello marido no me hubiera reconocido, intercambié con él mordiscos y labios que seguramente le pusieron los pelos de punta como era de esperarse, sino mi frustración hubiera sido completa.  Lo digo en broma, en realidad la decepción me duró 4 segundos, pues al rato llegó mi Ángel con quien recordé lo que significa correr sin detenerse a pensar, porque detenerse hubiera sido dejarse atrapar por el amor.

 

Aquello pasó una noche cuando Audra, la Nena y yo, salimos de su casa hacia una fiesta.  Salí decidida a beberme unos tragos, quería perderme un poco, la misión fue todo un éxito.  De hecho, la misión de perderme empezó sin ni siquiera haber bebido la primera copa, porque después de ponernos sexys y guapas, caminábamos agarradas una de la otra para no caer, pues llevábamos zapatos de tacones nada aptos para el camino empedrado por el cual andábamos para dar encuentro a nuestro salvador: el taxista.

 

Una vez en el taxi, las chicas conversaban de sus citas, de sexo, de los látigos y de más, el pobre hombre miraba por el retrovisor con ojos de caramelo, se quedó tan motivado de seguir escuchando las historias descabelladas que volvió por nosotras para llevarnos de vuelta a casa al final de la madrugada.  No sólo que tuvo que escuchar más historias locas, sino también lo que yo decía… que no sé ni qué decía porque la verdad no me acuerdo…  ;)

 

Momentos cortos pero intensos, disfruté de mi Marisol, mi amiga del alma, tomando café, fumando y saboreando conversaciones de todo tipo.

 

Y como quien no dice nada, me besó el pasado, con la pasión de la primera vez, con el deseo de amar y poseer, me besó el pasado y supe que “nostalgia” es sentir tristeza por momentos felices o tristes que no van a volver a suceder.

 

Y entonces volví a España, a por la persona que amo amar  Mi LuisMi.

 

 

Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Tuesday, 26 May 2020