29 December 2016

MI TRABAJO PORNO

Category: Eróticos

No les he contado pero tengo que confesar algo muy muy muy crudo… ¡Trabajo en Porno!

¡Si! Trabajo en Porno, así como lo oyen, o bueno, como lo leen…  Y no es broma por Inocentes, de verdad trabajo en Porno.

Ya me imagino las caras que pusieron, me divierto cada vez que lo cuento porque las expresiones de la gente son muy graciosas, por supuesto saben que soy una mujer muy erótica y el porno es algo que estaría a mi alcance, entonces no dudan ni por un solo segundo y yo… ¡Disfruto observando la transformación de sus rostros!

Abren sus ojos como si no les cupiera tanta sorpresa… o los ponen pequeñitos y ensoñadores delatando a su propia imaginación, donde ya me ven desnuda de rodillas besando cuerpos fálicos con las amígdalas.  A quienes no se les atoran las palabras logran exclamar algo casi sin aliento, que a veces puedo escuchar, como hace una semana que un querido amigo exclamó “¡Mama Mía!”

 

La verdad me divierto más cuando se lo cuento a alguien, que cuando trabajo en Porno, porque muy al contrario de lo que cree la gente, trabajar en Porno ¡No es fácil! Y ya les cuento por qué.

 

Todo comenzó cuando llegó Laura a mi casa, pues ella me refirió unas páginas en la red donde se consigue trabajos en línea, pues creé unas cuentas, llené unos formularios y me registré como escritora de cualquier cosita por ahí, hasta podía ser secretaria virtual o lo que fuera en la cuestión administrativa y tuve la gran suerte de que alguien me contactó.

 

Este señor era de España y proponía pagarme una cierta cantidad de dinero por un cierto grupo de vídeos a los cuales yo les escriba títulos, descripción y otros detallitos.  Y como tengo el “Si” fácil pues enseguida nos conectamos por Skype y él comenzó a explicarme todo el proceso en sus páginas para hacer este trabajo.

 

Fue tan graciosa la experiencia de conversar con este señor que no voy a olvidarme nunca, porque él me hablaba muy profesionalmente, con mucho respeto y dedicación, como si estuviera seguro de que su propuesta iba a ser perfecta para mí, mientras yo prestaba la máxima atención posible, atendiendo sus indicaciones, apuntándolo todo para no perderme después, estaba decidida a cumplir al pie de la letra para conservar el trabajo.

 

Mientras la conversación sucedía, lo veía de cintura para arriba, con una camisa semi- formal de un color que le sentaba muy bien a su piel blanca, un guapo español que actuaba como Jefe de las operaciones con las cuales yo le iba a ayudar, en ningún momento se me ocurrió mirarlo de otra manera hasta que…

 

-          ¿Lo has comprendido Sara?  - Me preguntó

-          Claro Carlos. – Le contesté alegre

-          ¡Vale! Ahora te muestro los vídeos. – Me dijo con la misma seriedad del principio y que usa hasta ahora.

 

Fueron 5 segundos que tardó en ponerme el primer vídeo, hasta eso alcancé a rezar… “Diosito, que esos vídeos no sean de cocina, ni de criar guaguas, ni de religión, ni…”  No alcancé a rezar más porque en la pantalla de mi computador se abrió una ventana, de la cual parecía que se caían cuerpos desnudos en actos de sexo explícito y un pene hinchado y enorme me apuntaba directamente, me cubrí la cara con las manos, para no recibir la leche que brotó furiosa cuando eyaculó…

 

Escuché la risa de mi Jefe Porno y volví a nuestra entrevista, claro, esta vez – aunque Carlos seguía vestido – no pude evitar mirarlo sin ropita y en otras circunstancias, me preguntó:

 

-          ¿Crees que puedas trabajar Porno?

 

Aterrizando de la sorpresa, le respondí con la sonrisa de oreja a oreja:

 

-          Por supuesto Jefe, esto es para mí.

 

Y así fue cómo conseguí mi trabajo Porno, hasta que no leyeran mi cuento apuesto que se pensaron que yo estaría desnuda desbaratando sexualmente a actor tras actor, en realidad, me encantaría ponerme en acción, pero en Ecuador no hay dónde, solo hay una loca en Ecuador que trabaja para el Porno y - esa soy yo – desde mi computador.

 

Pero ¿Por qué les digo que me gusta más contarlo que trabajar en Porno?  Bueno, porque cuando lo cuento me produce la expectativa de qué cara pone la gente y finalmente me divierto, pero con el Porno… las expectativas se van acumulando día a día y llega un momento que buscan explotar…  Y ¡No pues! He tenido que salir corriendo en busca de un querido amigo por ahí, que es muy buen follador, para quitarme las ganas.

 

Mi cuerpo está controlado mientras mi mente escribe y escribe, es un trabajo y mi placer más bien se traduce en el dinero que puedo hacer mientras más escriba y no pienso en el cuerpo, pero el Porno es un vicio, lo compruebo con las sensaciones que voy experimentando poco a poco.  Al comienzo pude pasar dos semanas sin mayor problema hasta una noche cuando en mi casa se produjo el sexo espontáneamente y yo solo estuve de observante; de repente, sentí que el cuerpo me quemaba, como nunca el clítoris me palpitaba como si el diablo estuviese golpeando allí para poder explotar…  De modo que, hice un par de llamadas y salí por alguien afuera…  Bien dicen… “Casa de herrero, cuchillo de palo”

 

Uffff!!!  Tuve una noche increíble, no es para menos pues el amigo que me follé es una delicia malagueña de rabo enorme con una potencia brutal que alcanza de sobra para retumbar mil cuerpos, pero esa noche retumbó solo el mío  y regresé livianita a casa…  Miauuuuuu

 

Ya con la calma requerida entre las piernas continué con mi trabajo Porno, pero ya no fueron dos semanas, sino solo dos días para estar - otra vez - aullando como una perra en celo en busca de todos los perros del vecindario.  Comencé a dudar de mi seriedad, ¿Cómo podía ser posible que el Porno estuviera sacándome de mis casillas? No podía creer que los deseos me tuvieran tan mal… ¡Caray!  Tenía que ponerle algún remedio o buscarme otro trabajo, entonces opté por darle empleo a Pancho, mi Vibrador...

 

Si, fue una buena idea.. Tenía mi computador, mi cuaderno de registros, un esfero y a Pancho, mi compañero de trabajo.  Pancho no interactuaba mucho, pero aunque sea un ratito tenía que hacer presencia todos los días y así todo transcurría con absoluta armonía hasta que una madrugada se le agotó las pilas…  Una madrugada de infierno ardía en mi cama, sin extinguidor que pudiera devolverme la calma, hasta que amaneció…  Para mi suerte, me llegó la visita de otro de mis amigos queridos y liberé con él todas las ansias.

 

Como verán, trabajar Porno no es fácil, tiene un costo sexual tremendo para mí, sin embargo, ya ahora es mucho más controlable pero… ¿Saben por qué?  Porque descubrí un actor Porno entre mis contactos de whatsApp…  ¡Si! Así como les digo… ¡Un actor Porno!  Un “Culito guardado” - como diría mi amiguita Andrea – un culito guardado desde hace unos 5 años, a quien nunca le presté atención, surgió gracias a uno de esos momentos repugnantes de deseos reprimidos cuando dejo las puertas abiertas para tener sexo desaforado.

 

Lo llamo Actor Porno porque el sexo que tuvimos fue muy muy muy Porno… ¡Fue brutal!

 

Caímos sobre la cama comiéndonos a besos, deseaba con locura que un pene gigante me diera la cara, no tuve que pensarlo demasiado para hacerlo realidad y una verga hermosa, grandota y rosadota apareció de su cremallera justo a la altura de mi boca… ¡No faltaba más!

 

Las imágenes favoritas de aquellos vídeos trabajados pasaron por mi mente, permitiéndome disfrutar de aquel hombre bien dotado que me había puesto tremendo caramelo en la boca, sintiéndome actriz porno me deslicé en saliva y fluidos y en el ir y venir de un sexo oral muy profesional, pero… pero ¿Qué está haciendo este señor?

 

¡No pues! No sé si cogió confianza más rápido de lo que esperaba, pero si sé que me agarró del cabello para darle ritmo a mi cabeza conforme a lo que quería hacer con su pene en mi boca, enseguida recordé otro tipo de vídeos y justo cuando estaba en uno de aquellos donde la chica escapa de vomitar porque la verga quiere ser literalmente tragada, él estaba presionando mi cabeza contra su pubis para que me la tragara toda y me asfixiaba durante unos pocos segundos.

 

Cuando pude respirar le reclamé:

 

-          ¡Estás asfixiándome!

 

Mi amigo, quien me ha permitido llamarlo por su nombre, Rafa, se preocupó por un momento y me preguntó:

 

-          ¿No te gusta?

 

Mi respuesta no demoró mucho, pues por las ganas que traía encima no tenía tiempo que perder negociando cómo se ha de mamar una verga, de modo que antes de engancharme de nuevo a su miembro le respondí:

 

-          ¡Mátame si quieres!

 

Con un tabú menos en mi cama, Rafa continuó asfixiándome por buenos ratos calculados poniéndome todo su tamaño en la boca, asumí que no moriría y comencé a disfrutar otra manera de tener sexo.   Esa sensación abominable de casi vomitar hace que se produzca salivación, los ojos segregan lágrimas y el maquillaje se corre, realmente es una tortura, pero yo estaba aprendiendo a disfrutarla…  Desde aquí, parten otras guarradas, como la de escupir, cosa que se me vino muy bien pues – aunque Rafa no es BDSM – escupirle fue una contra-acción, cual humillación, por estarme dominando a su antojo… y así lo hice cuando me balanceaba encima suyo.

 

Llegó el momento de la penetración, su enorme trozo de carne erecta se abrió paso hacia mi vagina, haciéndome sentir que me rompía.  Cuando lo vi penetrar pensé horrorizada si acaso le faltaría vagina, pues aún faltaba un gran tanto para perderse dentro; entre el placer y el dolor, no sé cuánto entraría en mí pero con cada embestida me hacía ver estrellas, me pregunté si tal vez aquello es a lo que se refieren los románticos cuando dicen que “Tocan el cielo”, porque yo brinqué de mi cama al universo, dejando mis orgasmos en el cielo…

 

Y supe que Rafa era el propio actor Porno, pues me dominó en el lecho, colocándome en casi todas las posiciones que había visto vídeo tras vídeo, hasta que finalmente me puso bocabajo, es decir, en una posición tradicional, pero con una gran diferencia que se suscitó en pleno acto de penetración: cada vez que me arremetía me tapaba la boca con la almohada, ahogando mis gritos…  Y por lo visto, Rafa sabía, sabía que su precioso pene me haría gritar como loca, penetrándome hasta el tope y más allá de la vagina y luego haría lo mismo con mi culo…

 

Noooooooo.   No pude decir que no, tenía la almohada en mi boca mientras aquel monstruo ahora se había dedicado a romperme el culo, y recordé un vídeo excepcional al respecto donde la actriz perdía la virginidad anal y como le dolía tanto gritaba que los odiaba a todos, mientras trabajé ese vídeo me mataba de risa, pero al vivirlo yo misma – aunque mi culo ya no era virgen – no podía más que ahogar mis gritos en la almohada…  Luego de los 30 primeros segundos empecé a gozarlo y empapé la cama con un squirting que parecía que no tendría final…

 

Me sentía devastada a más no poder, de tanto placer...  Luego, Rafa se sentó sobre mí para el momento final… ¿Terminar en mi cara? Nooooooooooooooooo

 

-          No quiero, no quiero, no quiero – Protesté

-          Te va gustar, te lo aseguro, sino nunca más te lo vuelvo a hacer – Me dijo

-          Es que ya lo he hecho y no me ha gustado  - Insistí

-          Ya lo has hecho pero no era conmigo, los hombres sabemos diferente…  - Se interrumpió porque al rato su pene expulsó - como un chisguete – una buena cantidad de semen y todo pero todo fue a parar a mi cara.

 

Rafa gimió en su instante de eyaculación y yo me quedé quieta como para que no me de asco respirar, enseguida me miró con ternura y sobre su mismo semen me besó.

 

-          Abre la boca, amor, pruébalo – Me recomendó.

 

Con temor de encontrarme con sabores amargos, abrí la boca, si no había vomitado hasta ese momento aún quedaba otro desafío… probar su sabor.  Su cremosa leche ingresó a mi boca tímidamente, mi lengua apenas la saludó como para cumplir con su deber de anfitriona, pero…

 

-          ¡Es dulce! ¿Estás hecho de azúcar? – Exclamé mientras no dejaba de lamerme los labios.

 

Rafa rió a carcajadas, me sentí tan boba por haber pasado tanto sexo mediocre, bueno, también debo reconocer que el Porno ha hecho buen trabajo conmigo y una vez más confirmo y reafirmo que jamás se debe decir “No” al menos que ya lo hayas probado 30 veces.  Otro tabú menos en mi cama.

 

También me di cuenta que un hombre, sin ser BDSM, puede dominar en la cama, torturar, dar placer y complacerse con una como le de la gana…  Nunca más volveré a subestimar el sexo vainilla…

 

Cansados, como si hubiésemos corrido montón vueltas alrededor del parque de La Carolina, nos abrazamos y nos quedamos dormidos, hasta alguna hora de la madrugada cuando el inquietoso de Rafa me despertó para otra maratón sexual…   Miuuuuuu

 

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Friday, 23 August 2019