08 August 2016

LA PRIMERA CARRERA DE MI TAXI ALCAHUETE

Category: Eróticos

 

La Primera Carrera

De Mi

TAXI AlCaHuEtE

 

 

Era un día entre semana como cualquiera, solo que habían llegado 3 amigos a visitarme: Jaime, Emanuel y Amadeu, compartimos un cafecito y algunas charlas. Mi amigo Jaime, tan querido, me trajo a regalar un trajecito de Taxista sexy y una idea algo descabellada… Un taxi erótico.

 

Los 4 nos quedamos mirando ante la idea más loca que he escuchado en los últimos tiempos, un taxi erótico… como primicia suena muy bien pero ¿de qué trataría el taxi erótico?

 

Empezamos a lanzar ideas, Emanuel no tardó en investigar si era legal que una pareja estuviera haciendo el amor dentro del vehículo, con una sonrisa emocionada nos informó que no era un tema que estuviera en contra de la Ley ecuatoriana. Entonces continuamos hablando de lo que se podría hacer, las ideas parecían rebotar como locas desde el piso hasta el techo y chocando contra las paredes con ansias de querer salir a hacerse realidad.

 

Y así nació la idea del Taxi AlCaHuEtE…

 

Efectivamente, como siempre hay una loca que cree en todos los propósitos del mundo, al siguiente lunes yo ya estaba comprando los materiales para hacer unos pequeños cambios en mi modesto Logan Renault, esperé unos 3 días para que mi tan amable vecino se desocupara un poquito de su trabajo y pueda transformar la parte trasera de mi auto para estos fines tan bandidinos…

 

Así, al piso le puse moqueta, al asiento le forré de corisil y las ventanas llevan cortinitas para que nadie de fuera pueda ver. Cuando estuvo listo contemplé la transformación con la alegre picardía de lo que ocurriría en los próximos días en aquella pequeña sala rodante. Traje a mi memoria esas líneas del libro “Padre Rico Padre Pobre” en la que explica que los Activos son los mejores recursos para obtener dinero, por un instante se me desvía la mirada hacia el gato y una nube - que contenía un foco con un signo de interrogación - explotó sobre mi cabeza pensando cómo pondría a producir a ese gato tan poco activo. ¡Qué gracioso! ¡Pobre gato!

 

Bien, estaba lista para empezar a rodar al Taxi AlCaHuEtE y me afané a poner un anuncio en Facebook que no duró más de 4 horas porque enseguida me denunciaron, pero decía:

 

“Ya en circulación el Taxi más AlCaHuEtE de Quito!!! Un servicio erótico sobre ruedas para parejas noveleras y que buscan algo diferente… ¿Qué es? Bueno… pueden llamarle sexo ambulante, motel con llantas, sexo rapidito, sexo andante, como sea… pero es un auto, cuyo asiento trasero está listo para soportar la pasión en movimiento… ¡eso si! ¡llevarán preservativos! ¿En qué consiste la carrera? La carrera consiste en retirar a las personas desde una determinada dirección y dar una vuelta de 40 minutos hasta que la pareja se ponga al día con todo aquello que quieran susurrarse o hacerse… ¿Las Ventanas? Las ventanas traen cortinas que no van a permitir que la gente de afuera los vean en acción. ¿El Chofer? O Chofera…. ¡Yo! Prometo hacerme la sordo muda, además, otra cortina no me permitirá ver nada de lo que harán atrás mientras conduzco, solo seré cómplice de aquellos sonidos tan… profundos. ¿Y esta experiencia tan particular qué costo tiene? 25 dólares, que es el costo del transporte y ¡te ahorras el motelazo! Reservas: 0987482354 con Sara”

 

Como era de suponerse, el post generó mucho interés, los amigos se pusieron contentos y empezaron a llamar para preguntar si el anuncio era verdad, por eso comencé a analizar si acaso realmente estoy muy loca como para llevar a cabo esta bella idea de mi amigo Jaime o si la sociedad no está preparada para algo así. No lo sé, afortunadamente siempre estoy dispuesta para divertirme mientras lo averiguo.

 

Tampoco podían faltar esos hombrecitos que querían contratar el servicio para ellos solos, de risa desde todo punto de vista, creían que puedo ser la mujer maravilla que lo hace todo mientras manejo un vehículo, y por 25 dólares… ¡Qué tal! Inevitablemente me llegan las palabras de un abuelo sabio que decía… “Para ser puta mal pagada, mejor ser mujer honrada”, pero esto es lo que menos me preocupa, sino que cómo diablos le haría para meter primera adelante mientras meto la lengua por atrás, ni que fuera Medusa para que los tentáculos conduzcan, o Mística para convertir otra de mí que acompañe al pasajero, ni aunque me desdoble porque la parte etérea solo flota…

 

¡No pues! Dejándose de chistes, hay que ver la ignorancia de ciertos hombres que se creen que porque una es liberal, porque vendemos juguetes sexuales o brindamos espacios para el erotismo, ya somos piezas usables de sexo fácil… No me ofenden el pudor porque pudor no tengo, me ofenden la inteligencia al creer que me creo tan poco como para no merecer hombres de excelente calidad moral y pueda sucumbir a los deseos de pajeros mamarrachos.

 

Pero de todo hay, por suerte, hay más de los buenos que de los malos, por eso una noche recibí una llamada de alguien que no conocía, me reservó para el día siguiente, la misión era recoger a la señorita en una universidad de la ciudad y al caballero en uno de los edificios de la Av. Amazonas, era la primera carrera que mi Taxi AlCaHuEtE haría y me sentía algo nerviosa… Me dijeron que no les importaba el trayecto, ellos querían estar en lo suyo nada más. Pensé que no habría nada en el mundo que pueda sorprenderme, de modo que esa mañana me desperté ansiosa de experimentarme en sensaciones ajenas, me puse un jean, la blusa y el gorrito de la taxista sexy, revisé que el auto esté perfectamente limpio, puse a la mano el kit que les debía entregar (papel higénico, paños húmedos y una funda de basura) y eché a andar.

 

Se me venían diferentes temores… ¿Y si no estaban esperándome? Bueno, no tenía que ser un temor por lo económico porque me habían hecho la reservación mediante depósito bancario, de modo que si no aparecían no perdería, sin embargo, rogaba que si aparecieran pues no me quería perder de vivirlo. ¿Y si eran malosos? Uyyy… ese si es un temor real, en este caso solamente es contar con la bendición de dios y con que funcione el botón de emergencia que tengo camuflado por ahí que dejaría ciegos a los pasajeros mientras llegan en mi ayuda. Pero no hay que pensar en lo malo, de modo que… “Pensamientos malos largo de aquí”. ¿Y si suenan tan rico que tenga que parquearme para unirme a la fiesta? Mmm…. ¡No! ¿Cómo se me ocurre? Soy profesional, debo hacer mi trabajo como se debe, caray, como si no pudiera controlar mis instintos…

 

Efectivamente recogí al caballero, me reconoció por la placa del auto y mi gorrita sexy de taxista, se subió adelante e íbamos charlando de todo un poco, es extraño pero me sentía nerviosa… bueno, era un señor de unos 35 años, bien puesto, todo un ejecutivo de esos que no tienen ni una línea de más en el terno, si era como para poner nerviosa a cualquier mujer… estaba algo así como para chuparse los dedos y algo más…

 

¡Cómo no iba a ponerme nerviosa si sabía que minutos después estaría atrás haciéndole brincar a una dama! ¡No pues! Tenía que actuar como si nada, como toda una profesional del taxi erótico, además era mi primer viaje, era normal que me sintiera así… ¿No?

 

Minutos después recogimos a la señorita, que al vernos sonrió de oreja a oreja, flexionó sus rodillas de la emoción, era una mujer pasada de los 30, llevaba un calentador que permitía ver una figura deliciosa, su cabello era lacio y largo y tenía la carita de una muñeca… Ambos eran guapos, para mis adentros pensaba que preferiría el desliz con ella más que con él, ¡Qué mujer más linda!

 

Se subieron atrás, la chica me miraba con una alegría que no comprendí nunca, me quitó mi gorrito de taxista sexy y me amenazó con raptarme para ver el resto del traje… En esas circunstancias no podía estar muy segura de alegrarme o alertarme, pero me provocó más reírme de su jovial espontaneidad.

 

-No le hagas caso, Sara, esta es la mujer más loca que he conocido. – Me dijo el señor mientras la atraía a su cuerpo para que deje de prestarle atención a la chofera.

 

Miré por el retrovisor y ya habían corrido las cortinas de atrás y de los lados, con un “Perdóname” corrieron también la cortina de mi espaldar, de modo que ahora si yo no vería nada.

 

De repente el hombre asomó su cabeza de entre la cortina y me dijo: Sé que es tu primera vez, solo maneja y no te asustes escuches lo que escuches.

 

De acuerdo señor. – Respondí.

 

Una emoción gigante me invadió por dentro, estaba al fin haciendo una carrera de taxi nada común, quizás la única de ese estilo en mi hermosa ciudad de Quito, así que toda contenta empecé a recorrer las calles hasta bajar por Guápulo hacia Cumbayá. Iba a una velocidad media, disfrutando del tráfico y el paisaje, sonriendo por lo que podía escuchar… al principio tímidos gemidos de placer, luego pusieron música desde su celular y la melodiosa voz de Jess Glynne acompañaba jadeos más profundos, más sentidos… hasta que un griterío - típico de #simelasacasteasesino - casi explota mis orejas durante un minuto que parecía ser la cúspide de la aventura sexual que estaban viviendo atrás mío. De repente el silencio reinó en el auto, apenas se escuchaban unos suspiros, unos “te amos” besuqueados yo no sé hasta dónde…

 

¿Sara estás bien? - Me preguntó el caballero.

 

Me sonreí por tanta consideración hacia mi persona, respondí que todo estaba perfecto…

 

¿Todo perfecto, Sara? - Insistió la chica con la pregunta.

 

Claro que sí, todo perfecto - Contesté más convencida, pero dijo que no se convencería si no la dejaba meter su mano entre mis piernas para saber…

 

Abrí mis ojos ante semejante propuesta, preguntando:

 

¿Para saber qué?

 

No le hagas caso, Sara, te dije que esta señorita es la mujer más loca del mundo y por eso la amo. – Me contestó el caballero y por el leve balanceo que se produjo en mi auto supe que se arrimaron de nuevo en el asiento para seguir devorándose.

 

Divisé una tienda, necesitaba comprar algo de beber, les pregunté:

 

Chicos, ¿les molesta si me detengo un rato para comprar una cola?

 

Claro que no, nosotros estamos en lo nuestro…

 

Ellos ya habían comenzado sus juegos otra vez, me parqueé para ir a la tienda, me bajé como si no pasara nada, me compré la cola y enseguida la abrí para beber un sorbo, cuando regresé a mirar al auto, el pobre estaba en pleno terremoto grado 5,5 en la escala de Richter… me hubiera sentado allí mismo para seguir contemplando, pero si la señora de la tienda veía lo que ocurría hubiera entrado en pánico por no saber por qué a ella no se le movía el piso, de modo que me subí al auto y continué el camino de retorno.

 

El retorno estuvo más alucinante que la ida, mis malas palabras se quedaron cortas ante lo que escuché; la ida fue más romántica, más dulce, pero el retorno fue salvaje, me dio ganas de pasarles el látigo, parecían que estaban en plena guerra de cuerpo a cuerpo, los “plash” de las nalgadas me ardían a mí… Pero me sentía tan satisfecha de que toda esa pasión se generara a mis espaldas, manejando con una calma impresionante, como si no me pasara nada…

 

Ya estábamos cerca del punto de origen donde iba a dejar primero a la señorita y luego al caballero, tuve que detenerme en un semáforo, con tanta precisión que justo la chica empezó con sus gritos #simelasacasteasesino y el señor del auto de mi lado me quedó mirando…

 

¿Qué si me dio vergüenza? No lo sé, pero cerré las ventanas para que no se escuchara tanto escándalo y como loca me puse a bailar sobre mi propio eje, levantando los brazos y meneándome de lado a lado como para que justifique el baile de mi Logan en plena Av. González Suárez, un par de personas cruzaron frente a mi auto y me quedaban mirando como a bicho raro, sin poder disimular comencé a matarme de la risa.

 

Mis pasajeros al fin llegaron a su clímax, el auto se aquietó, yo dejé de bailar y el señor del auto de alado no me dejaba de mirar, le mandé un beso volado, cambió el semáforo y continuamos.

 

¡Qué experiencia tan diferente! Pero no supe lo que había hecho en mí hasta que volví a casa, tenía toda mi ropa interior mojada… ¡Caray! Tomé mi celular y en actitud de #rompaelvidrioencasodeemergencia telefoneé a un amigovio que tengo por ahí, quien al escucharme tan alterada llegó a mi casa en 10 minutos y en otros 10 minutos me lo devoré como una pantera sedienta de todo lo que acababa de escuchar…

 

¡Vaya! Jamás imaginé que conducir bajo esas circunstancias sería tan interesante, bueno, les dejo por ahora, me han vuelto a llamar… son ellos mismos… y estoy ansiosa por saber qué va a pasar hoy…

 

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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Saturday, 22 February 2020