06 September 2014

“Te invito un Café”

Category: Eróticos

La vida se me da con tanta abundancia en casi todos los aspectos, que debo sentirme muy agradecida ante todos los dioses que existan… entre los buenos y malos…

La Espiritualidad, el buen consejo y las respectivas puteadas procedentes de personas queridas, hacen que la parte divina nunca esté ausente de mi conciencia, como recordatorios constantes que me marcan ciertos límites que no debo sobrepasar… como el de no afectar a nadie, ni invadir los espacios privados de los demás con mis posiciones que a veces pueden catalogarse de transgresoras o irreverentes. 

 

Una conciencia que apreciaría sea colectiva, especialmente por parte de los testigos de Jehová, a quienes a veces les atiendo desnuda… porque llaman a mi puerta con la gran novedad de que el mundo está por acabarse y ¡yo no he follado todavía!

 

Los bienes materiales, el pan de cada día y el trabajo son las bendiciones que proveen a mi existencia de todo lo que necesito y a la vez me mantienen bien parada sobre la faz de la tierra… aunque solo quiera dedicarme a escribir.  Pues no tengo más remedio que abandonar bruscamente mis historias locas cuando me han venido a cortar la luz… porque entre otras cosas olvidé de pagar; o cuando a medias de una intensa sesión sexual mi personaje se esfuma de pronto, porque el teléfono no deja de timbrar para decirme que llevo 3 días de mora… ¡Carajo! También olvidé pagar la tarjeta…  No me termino ni de vestir y la alarma del celular me avisa que debo recoger al niño para ir a almorzar, de no ser por esos avisos que programo en mis ratos de coherencia ¡hasta olvidaría que es la hora de almorzar!

 

De modo que aprovecho la ocasión para agradecer al personal de la empresa de cobranzas por torturar mi psicología, al hombrecito cuya imagen en mi cerebro me deprime cuando lo visualizo cortándome la luz y a las bendecidas horas de almorzar…  pues sin estos dioses de la realidad material, posiblemente pasaría dopada en mi imaginación erótica donde me absorben relatos que vivo mientras escribo.

 

Ohhh…. Si…. ¡Si! ¡Cuánto tengo que agradecer!

 

Y mi cuerpo también siente gratitud por el harto pan que como, por los rollitos y las grasas, por las chichis caídas y la marca de la apéndice…  ¡Y cómo no dar gracias al cielo!...  ¿O al infierno?… bueno… a quien sea, pero cómo no dar las gracias por las satisfacciones que el cuerpo siente.

Desde el viento que me golpea la cara y me alborota el peinado hasta los sentidos que se placen con los aromas del sexo y la piel que se estremece al tacto… ¡Uff!

En definitiva, sin haberme ganado la lotería mi abundancia es superior…  porque poseo casi todo lo que quiero… pero a la hora de… “Te invito un Café…”  me doy cuenta que tenerlo todo es un grave problema, porque no hay manera de que algo o alguien logre despegarme de mi Paraíso y ante mi Paraíso ninguna razón es suficientemente provocativa como para aceptar la invitación de… “Te invito un Café”

 

... Ay… ese teléfono otra vez….

 

-         -   Aló  - Contesto sin la menor gracia que me hace la interrupción.

Y es que estoy escribiendo… no tengo ganas de hablar con la gente, quiero terminar de saber por qué diablos me he vuelto tan aburrida…

 

-         -    ¡Hola Tú!

Oh oh… ese “Hola Tú” me produce un cortocircuito emocional… un algo que no sé explicar pero me da alegría…

 

-         -  Hola Tú  - Respondo con el tono de voz mejorado.

 

-        -    ¿Tienes algún plan para esta noche?  - Me pregunta con su usual seriedad.

 

¿Qué si tengo un plan para esta noche? ¡Miren Ustedes! ¿Se fijan? ¿Qué hay de interesante en esa pregunta? Pues claro que tengo plan para la noche… el plan de no tener ningún plan, porque solo quiero escribir, leer un poco o escuchar música… y todo eso conmigo misma y con nadie más…

 

Pero sin terminar mis protestas interiores me escucho respondiéndole:

-         -   No… nada… ningún plan… ¿Por?

 

¡Ay Sara Arguello! ¿Qué mismo? ¿Quieres la cita contigo misma o con el “Hola Tú”? ¡Qué contradicción la tuya!

-         -   ¡Qué bien! Te invito un Café  - Me dice el señor “Hola Tú”

 

¿Un Café? ¡Qué raro! En esta semana me han invitado a tomar café unas 7 veces y como en vista de que café tengo en casa pues he dicho que No gracias…

Y es que yo conozco muy bien ese pretexto de “Te invito un café”  Esa es apenas la frase sugestiva, disimulada, disfrazada del lobo feroz que quiere comerse a la ovejita…

¿Un café? ¡Como si yo no supiera lo que es “un café”!

 

“Te invito un Café” no quiere decir otra cosa que “Te quiero follar”

 

Nahhhhh…. Andá vos y tu café a otra parte…  - Pienso para mí misma.

 

Y así es… aún siendo la mujer más liberal de Quito, estoy entre los primeros puestos de las mujeres más difíciles de invitar a salir…

SI, así es, somos difíciles…

 

Pero es que los hombres deben modernizarse, salir de la comodidad de sus instintos sexuales y el futbol para comenzar a pensar cómo llevar a la cama a una mujer.

Soy una mujer y puedo darles algunos secretillos para seducir todas las mujeres del mundo, pero no tengo ni la más remota idea de cuál secretillo podría funcionar conmigo.

 

Por ejemplo…

 

Hay mujeres que tienen cierta predilección por los autos de marca… No es mi caso.

 

Otras gustan de bailar o karaokear en un bar….  No es mi caso.

 

Otras disfrutan de los buenos restaurantes… No es mi caso.

 

Otras gustan del buen sexo… Si es mi caso, pero eso no es suficiente.

 

Bueno… ¿Qué tal el cine?... No… porque me quedo dormida.

 

¿Un helado?... No… porque soy friolenta.

 

¿Un Mirador?... No… porque no quiero manoseos. 

 

¡Caray! ¡Qué complicadita!

 

¿Será que necesito un Dominante que no me pregunte sino solo que me lo ordene hacer?

¡No!... porque lo mato…

 

Entonces no sé… ni idea.  Lo único que sé es que no hay pretextos, justificaciones ni motivos que le ayuden a un caballero a invitarme a salir para un plan de noche ocasional.

No quiero, no me interesa…  Cuando quiero sexo busco a mis personajes favoritos y listo, por ello, más de lo que ya tengo no me llama la atención…

 

Pero ese señor “Hola Tú” no es de planes nocturnos ni ocasionales…  Tiene algo que me interesa, pero aún no me convence la salida…

 

Siii, si, si… claro que es un hombre atractivo, me gusta cuando me mira, cuando me besa, cuando me toca…  Pero no quiero salir de mis relatos eróticos…

 

Si, yo sé que esas conversaciones que tenemos son espectaculares, que me fascina escucharlo, sobretodo cuando me susurra al oído…  Pero no, no tengo ganas de salir de casa.

 

Además ese “Te invito un Café” no quiere decir otra cosa que “Te quiero follar” y su propuesta debería tener más razones de peso.

 

 

¡Qué poca iniciativa! Hombres, hombres, hombres… por favor tomar muy en cuenta que para que una dama quiera sexo con ustedes necesitan, aunque sea fingir, que pueden proporcionarnos dulzura y cariño…

 

Pero… ¿Cómo? ¿Qué? ¿Cómo supo el señor “Hola Tú” que justo eso es lo que necesitaba?

 

El señor “Hola Tú” interrumpe mis pensamientos para completar su propuesta:

 

-         -   Un Café… con una deliciosa pasta remojada de chocolate

 

Uyyyy… ¿Qué me está diciendo este señor “Hola Tú”? ¿Quiere provocarme? ¿Acaso una pasta de chocolate tiene el poder de mover mi trasero de este asiento?

 

Ohhhh…. ¡Si!

 

Pues si… tiene ese poder y más…

 

Me alisto en media hora y el señor “Hola Tú” me ha recogido de la casa, vamos por unas cuantas pastas remojadas de chocolate y mientras me las devoro en el camino hemos llegado al motel…

 

No importa… él podrá colgarme del techo si quiere con tal de que no me quite las pastas de chocolate…

Ha comprado tantas que podrá ponerme boca arriba, boca abajo, de ladito o en 4 que no tendrá mujer más sabrosa que yo… mientras no se terminen mis pastas de chocolate….

 

 

Me lamerá hasta el alma mientras mi éxtasis no termine con mis pastas de chocolate…

 

Me arrancará los gemidos más auténticos de placer mientras el chocolate siga deshaciéndose en mi boca…

 

Y le derramaré toda la gratitud de mi complacencia, por comprender que lo único que me saca de casa es la promesa de una relación llena de Sexo y Dulzura…. aunque solo dure 2 horas…

 

Y aquí les va el "secretillo a voces" para que un hombre logre llevar  a la cama a una mujer... incluso a mí...

 

"El cuerpo de una mujer se goza en el placer, solo si su Corazón se goza en la Dulzura…"

 

 

 

La Qka

Tu alma de guerrera contiene la rudeza
de quien cae, levanta, cae y vuelve a levantar…
Eres la heroína de la vida,
Allí donde tus luchas te dan la gloria,
aunque venzas, aunque pierdas,
en la realización de tus sueños está la Real Victoria.
Tu figura femenina es todo un enigma,
en aquel mundo masculino donde se van de bruces…
más, tú te luces,
mujer que besa el cielo, mujer que besa el piso,
mujer que empuña el arte cual acróbata de rizo.

Los Guantes de Qka
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